Una familia de Tineo protesta en Madrid tras la muerte de su hijo «por mala praxis»

La familia del joven, delante del hospital de La Paz, en Madrid. /  E. C.
La familia del joven, delante del hospital de La Paz, en Madrid. / E. C.

El joven, de 19 años, debía ser operado de la válvula pulmonar del corazón y durante la intervención «le dañaron la tricúspide», asegura su madre

DAVID SUÁREZ FUENTE MADRID.

Ayer se cumplió un año de la muerte de Avelino García Cortina 'Avi', un joven de 19 años vecino de la localidad tinetense de Mirallo de Arriba. Falleció en el Hospital Materno Infantil de la Paz, en Madrid, «por una negligencia médica», asegura su madre, Alvarina Cortina, a la que se le conoce popularmente como Sonia.

El joven fue ingresado en el hospital madrileño para cambiarle la válvula pulmonar del corazón, de la que se había operado con tan solo once años. «Por aquel entonces la válvula pulmonar se la pusieron en la aórtica y en la pulmonar le pusieron una prótesis que debería haber durado hasta los 27 años».

Una circunstancia que no se dio, ya que los médicos le aseguraron que «o se operaba o se moría», decía disgustada su madre recordando al médico que les dijo que la operación «tenía un 96% de probabilidades de salir bien». Pero sufrió complicaciones, «le tocaron la tricúspide y todo se torció» y el joven tuvo que permanecer 53 días ingresado. «No nos explicamos qué pudo pasar porque la operación era de la válvula pulmonar y no de la tricúspide», añadía.

Durante su ingreso hospitalario «le dañaron la telilla de los pulmones y todo empezó a ir mal», asegura la madre, que explica que le tuvieron que realizar una traqueotomía, que sumó a las úlceras que tenía por todo el cuerpo. «Murió deshidratado», lamentaba entre lágrimas. «Avelino no se quería operar porque decía que no tenía síntomas, pero siguó las recomendaciones médicas y acabó perdiendo la vida el 21 de abril del pasado año.

Su familia no olvida esta tragedia. En el primer aniversario de su fallecimiento quieren hacer visible el caso de Avelino «para que no le ocurra nadie a más» y, aunque el caso está en los tribunales, sabe que a su hijo nadie se lo va a devolver. Solo espero que nadie pase por lo que pasó él», subraya su progenitora. Ayer se concentraron desde las 11 hasta las 20 horas delante de este centro sanitario con una gran pancarta y camisetas con el rostro del joven, para dar a conocer su caso a aquellas personas que se interesaban por lo ocurrido, eso sí, sin dar el nombre del médico implicado «porque está en los tribunales», siguiendo recomendaciones de su abogado. Durante la jornada varias enfermeras mostraron su apoyo a la familia. «Tenéis que luchar por él», les dijeron.

«Quería ser tatuador»

'Avi', como lo llamaba la familia, tenía el sueño de ser tatuador. Quería apuntarse al curso para comenzar como aprendiz de este oficio. Además, «pretendía sacarse el permiso de conducir», apuntaba su madre tras la pancarta en la que pedían a los médicos del hospital «reconocer vuestros errores», ya que la familia esta segura de que en el caso de su hijo «hubo mala praxis». Su madre se ha tatuado en su honor junto a una estrella la frase «Siempre conmigo, Avi».