El gallino, un gallo que fue gallina

El animal, que ha cumplido un año, a veces canta y otras cacarea como una hembra | El ave, con cuerpo de pita y cabeza de pitu, no tiene desarrollados atributos masculinos, tales como la cola, el cuello o los espolones

Esther Castro muestra a su 'gallino', con cabeza de gallo y cuerpo de gallina, en su casa de Cortina. / D. S. F.
DAVID SUÁREZ FUENTECORTINA (VALDÉS).

Canta como un gallo y cacarea como una gallina. Este es el caso de 'Trans' -así lo han llamado sus dueños-, un gallo con cuerpo de gallina que ha nacido en la localidad valdesana de Cortina. Lo hizo hace un año, en una camada de seis pollos: dos machos, tres hembras y 'Trans', que no ha llegado a desarrollar sus atributos masculinos y se ha quedado con cuerpo de gallina y cabeza de gallo. «Al principio pensábamos que era una pita», dijo su propietaria Esther Castro, quien no se explicaba por qué no ponía huevos. La confusión se aclaró con el paso del tiempo, cuando se dieron cuenta de que al animal «tenía cresta». Por eso decidieron sacarlo del gallinero y juntarlo con una gallina para gallarla, «pero no lo logramos, las gallinas le pegan», explica su propietaria, que ha tenido que separar al pollo del corral.

El animal, de raza pita pinta asturiana, tiene cabeza de gallo, pero no tiene desarrollado «ni el cuello, ni los espolones, ni las plumas de la cola». Por eso su aspecto es como el de una gallina: «Nunca vi tal cosa», comenta extrañada su dueña, quien desde pequeña vio criar aves a su familia.

Su canto «es algo más suave», describió Castro, quien explicó que, «como se puede observar, también cacarea como una gallina», un hecho sin duda extraño que le ha llevado a consultarlo con expertos que no le dieron respuesta.

Este fenómeno se conoce con el nombre de 'gallino', y no suele darse en la pita pinta

Este fenómeno se conoce con el nombre de 'gallino'. Lo aclara el presidente de la Asociación de Criadores de Pita Pinta Asturiana, Arturo González, quien asegura que estos casos «son excepcionales». De hecho, en su trayectoria como criador, «nunca vi ninguno», dijo en declaraciones a EL COMERCIO el experto en avicultura, quien calificó el fenómeno como «raro». Y es que a este gallino le faltan las cobijas de la cola, definición que da la Real Academia Española (RAE) para describir al animal, que tampoco tiene desarrollados los espolones y las plumas del cuello.

Por su parte el presidente de la Asociación de Avicultura 'La Pinina', Claudio Fano, explicó que este fenómeno «no se suele dar en esta raza», aunque detalló que es más habitual en la raza combatiente español.

El futuro de este gallino es incierto. «No sabemos que hacer con él», reconoce su propietaria, quien no da crédito de este extraño fenómeno que alberga su corral. De momento, seguirá apartado del gallinero, para evitar peleas entre las aves.

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