Una modista al son de las orquestas

Delia da los últimos retoques a uno de sus diseños. /  B. G. H.
Delia da los últimos retoques a uno de sus diseños. / B. G. H.

Delia Maricia-Corjuc crea en su taller de Salas el vestuario de músicos de la región «asumiendo con cada propuesta un reto»

BELÉN G. HIDALGO SALAS.

Delia Maricia-Corjuc dejó Rumanía hace doce años. Lo primero que hizo al llegar a España fue comprarse una máquina de coser. «Siempre quise dedicarme a esto, pero no me atrevía a dar el paso. La costura es exigente. Hay gente que te deja todo en sus manos, pero otros no ven más que un trozo de tela», confiesa. No sería hasta octubre del año pasado cuando materializó su sueño. Se abrieron las puertas de 'Coser y Cantar', un modesto taller de costura en Salas donde conviven los arreglos y encargos de particulares con diseños más elaborados para bodas y espectáculos que le permiten dar rienda suelta a la imaginación. «Trabajo por encargo. Diseño lo que me piden. Hablo con la gente y les cojo el rollo», asegura.

Comenzó cosiendo para su familia, se quedó embarazada y dejó su trabajo en un bar. «Le dije a mi marido, que es cantante, si podría proponerle a su jefa que diseñase el vestuario del grupo. No quería dinero, solo probar si valía para ello», recordó Delia. Y superó la prueba. Desde aquel 2013 son varias las orquestas asturianas que han lucido sus diseños. «Se corrió la voz y las redes mueven mucho también».

Con cada encargo asume un reto y mantiene viva su creatividad. «Escucho lo que quieren y me fijo en su cuerpo para adaptar el diseño», explica. Algunos le enseñan fotos de modelos vistos a Beyoncé o Shakira, a los que ella da su toque personal. Tomadas las medidas, se pone a trabajar. Sin patrones. Todo está en su mente. «Me gusta que me exijan, porque doy más de mí».

Cuenta que los diseños para músicos suelen ser arriesgados, con brillos y buscando «la exclusividad, que no se vea en otras orquestas. Hay mucha competencia». Se ha atrevido también con la moda nupcial. Diseñó cuatro trajes de novia y ha vestido a exigentes invitadas. «Ropa todos tenemos. Estos vestidos son un capricho», dice aclarando que está al alcance de todos los bolsillos.

Asegura no inspirarse en ningún modisto, pero sintoniza con la costura de Lorenzo Caprile. «Sigo el programa 'Maestros de la costura' y aprendo mucho. Pero la costura es como la cocina, cada uno 'cocina' a su manera», concluye Delia.