«Los oficios tradicionales no dan para vivir, van a terminar desapareciendo»

Raúl Barbón, de Laviana, muestra al público cómo se elaboran las madreñas. / FOTOS: D. S. FUENTE
Raúl Barbón, de Laviana, muestra al público cómo se elaboran las madreñas. / FOTOS: D. S. FUENTE

El valle de Paredes celebra la decimosexta edición de su feria con muestras, mercado y talleres artesanales

DAVID SUÁREZ FUENTE PAREDES.

El valle de Paredes, en Valdés, se volvió a vestir de tradición durante esta Semana Santa. Lo hizo un año más con la celebración de la Muestra de Oficios y Costumbres del Mundo Rural. Los visitantes pudieron adquirir productos típicos de la zona y ver en primera persona cómo se hacen de forma artesanal distintos aperos característicos del lugar, como cuencos, cestos, madreñas o navajas. También pudieron participar en talleres relacionados con el barro. Esta feria cumple su decimosexta edición recuperando la tradicional balsa de pesca para los más pequeños, gracias a la colaboración del club de pesca Socala.

En el mercado se podría encontrar una amplia variedad de productos, fabes y miel, harina de maíz, embutidos, quesos y mantequilla caseros, conservas y mermeladas, verduras y huevos, dulces y repostería típica de estas fechas ( alfiladas, frixuelos, bizcochos, galletas de nata), hogazas de pan de trigo, centeno o maíz, avellanas y nueces y productos ecológicos. Pero también setas del valle de Paredes, que fueron uno de los nuevos atractivos de la cita. Llegaron de mano de la empresa Valdesetas, ubicada en el valle de Paredes y que comercializa unos cincuenta kilos mensuales de este manjar. «Hay más de 180 variedades de setas en Paredes», indicaba Rafael Lasarte, gerente de esta empresa que tiene entre sus productos ecológicos el 'boletus edulis', la trompeta de los muertos o el 'cantharellus cibarios' (conocido como rebozuelo), que «son tres de las cinco mejores setas del mundo», añadía este experto que además enseñó, al público cómo cultivar estos hongos.

Madreñas como hobby

Los talleres en vivo fueron otro de los grandes atractivos de esta feria. En uno de ellos se podía analizar el proceso de desnatado de la leche y la elaboración de forma tradicional de la mantequilla. «Nunca lo había visto», expresaba Mónica Fierro, quien visitaba por segunda vez esta muestra.

La hilandera, el manegueiro-cesteiro, el madreñeiro o el cunqueiro fueron algunos de los reflejos de los oficios tradicionales. «Se van a terminar perdiendo», lamentaba el madreñeiro lavianés Raúl Barbón que añadió que hoy en día «no se puede vivir de hacer madreñas, yo lo hago como hobby». En la misma línea se mostró el conqueiro Diego Moreno, de El Llano, en Cangas del Narcea. «Estos oficios no tienen futuro», subrayó matizando eso sí que el torno que maneja «quizás se conserve como un entretenimiento». Entre sus trabajos, bolígrafos realizados con los 'cazuetos' de la panoya de maíz o los cachos con los que tradicionalmente se bebe el vino de Cangas. «Fabrico en torno a 1.500 al año», dijo explicando que tiene muchos encargos para bodas.

La muestra valdesana tuvo gran afluencia de visitantes. «Nos mantenemos, quizás algo más que el pasado año», apuntaba Marisa García, presidenta de la Asociación de Vecinos de Paredes. Por su parte el alcalde de Valdés, Simón Guardado, instó a los futuros gobernantes del concejo a que «sigan apoyando esta feria como lo hicimos nosotros». Y es que el Ayuntamiento colabora con 1.500 euros.