Un peregrino herido en Albuerne al golpearle la puerta de un autobús

Zona de la carretera N-632 donde resultó herido el peregrino. / B. G. H.
Zona de la carretera N-632 donde resultó herido el peregrino. / B. G. H.

El maletero se abrió cuando circulaba por la N-632 y el hombre, que caminaba por el arcén, recibió un golpe y fue trasladado al HUCA

BELÉN G. HIDALGOALBUERNE (CUDILLERO).

Era primera hora de la mañana. Sobre las 7.30 horas de ayer, un peregrino que caminaba por el arcén de la carretera N-632, a la altura de Albuerne, en Cudillero, era golpeado por la puerta del maletero de un autobús que transitaba por la misma vía. Todo parece indicar que la puerta del autobús se accionó en marcha. Según relató un testigo, el peregrino habría recibido un golpe en el costado y había sido trasladado, en un primer momento, al hospital avilesino de San Agustín.

Sin embargo, debido a que el corte que presentaba era muy profundo, se consideró más adecuado que fuese atendido por el departamento de Cirugía Torácica del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). La empresa de transportes aseguró a EL COMERCIO que el peregrino se encontraba «razonablemente bien» tras sufrir el accidente.

El suceso no pilló por sorpresa a quienes transitan con frecuencia por este tramo del Camino de Santiago. Son varios los colectivos que alertan de su peligrosidad, al soportar la vía bastante tráfico rodado y ser, al mismo tiempo, muy utilizada por el turismo y los peregrinos que realizan la ruta jacobea.

«Estaba visto»

En este sentido, el grupo de montaña La Chiruca ya se manifestó en varias ocasiones. Señalan que, pese a la existencia de un camino alternativo, muchos continúan realizando este tramo, entre Soto de Luiña y Albuerne, por la N-632. «Cuando hay mal tiempo van por la carretera porque hay que pasar riachuelos, barro...», argumentó el vicepresidente, Víctor Fernández. Esta senda peatonal, que discurre entre Oviñana y Valdredo pero no es Camino de Santiago, supone una alternativa al recorrido oficial y representa menor peligro para el caminante. El tramo del Camino de Santiago que discurre por esta zona es el de Las Palancas, «pero es duro y solitario y está cerrado con la maleza», lamentó Fernández, criticando que las administraciones hagan «oídos sordos» a sus reivindicaciones.

Otra opción que proponen desde la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Valdés-Luarca pasa por mejorar la señalización alertando a los conductores de la posibilidad de que en determinados tramos se encuentren con peregrinos caminando por el arcén de la vía. Y señalan que ya son varios los atropellos de peregrinos que deben salir a la carretera en algunos tramos. «Debería haber señales concretas de tráfico para alertar al conductor de que tiene que ir más despacio. El formato debe ser de peligro», puntualizó Rico, que considera que las existentes no han resultado efectivas y destaca que esta medida se podría aplicar en toda la región.