La planta de purines de Navia pide colaboración vecinal para acabar con los malos olores

Vista área de la planta de purines de Armental. /  E. C.
Vista área de la planta de purines de Armental. / E. C.

La empresa no identifica el foco de estos episodios y se compromete a crear una vía de comunicación directa para conseguir un «impacto cero»

BELÉN G. HIDALGO ARMENTAL.

Continúa siendo un misterio el origen de esos episodios puntuales de malos olores que los vecinos de Armental denuncian y atribuyen a la actividad de la planta de tratamiento de purines, Biogastur. En la reunión mantenida entre la empresa y medio centenar de vecinos de la zona en la sede de la asociación, ambas partes reconocieron que hubo avances en la reducción de olores. Sin embargo, el estudio encargado por la compañía no logró verificar que los focos de planta identificados se correspondan con los puntos a los que llega ese olor. «Entendemos que tienen que haber algunos que no están identificados», apuntó el gerente de la planta, Marcos Quevedo.

Ante esta realidad, Biogastur prevé habilitar en lo que resta de semana una línea de WhatsApp para que los vecinos alerten en tiempo real de esos olores puntuales, enviando un mensaje a la empresa con la hora y el lugar donde se están registrando esos episodios. «Pretendemos identificar una ubicación y una hora en concreto. Se enviará a planta y se comprobará qué está ocurriendo en ese momento, teniendo en cuenta que en esa zona concreta hay un olor. A base de reiterados avisos, sacaremos un patrón», explicó Quevedo. Este estudio tiene como fin último determinar qué está originando esos olores para poder tomar las medidas oportunas de cara a erradicar este problema.

«Ahora mismo ya hemos sellado determinadas zonas y hemos actuado sobre varios puntos y no conseguimos identificar nada más», reiteró el gerente de la planta, que espera que con la ayuda de los vecinos, se pueda alcanzar un nivel de «impacto cero».

Desde la asociación vecinal mostraron su disposición a colaborar con la empresa para atajar esta situación. «Seguiremos vigilantes y en contacto para tratar de corregir estos problemas», afirmó el representante del colectivo, Enrique Rodríguez, destacando el compromiso de la empresa y reconociendo que el encuentro había satisfecho a la mayoría de los vecinos de la zona.

Respecto a los vertidos, Biogastur identificó que las actuaciones correctoras que habían implementado «sobre el papel es correcto, pero en la práctica no están funcionando como deberían». El último caso que los vecinos denunciaron tuvo lugar hace apenas una semana. La empresa reiteró que no fue un vertido de la planta, sino el excedente del agua del lavadero de ruedas. Ya en ese momento el gerente de la planta anunció que se tomarían medidas para evitar que se repitiese.

En la reunión, Biogastur comentó que ya estaban en marcha una serie de nuevas actuaciones en la zona de proceso de la planta «donde se están reformando las conducciones» y en la entrada, «donde se están construyendo unas rejas y unas arquetas mayores para garantizar que no vuelvan a ocurrir».

Las reuniones entre la empresa y los vecinos serán periódicas para posibilitar el seguimiento de todas estas medidas, así como de los avances en el nuevo estudio que se pondrá en marcha esta semana. El próximo encuentro, según anunció Biogastur, podría ser en marzo y celebrase en la planta para que los vecinos la conozcan.