En libertad, con una orden de alejamiento de 30 metros, el hombre acusado de acosar a su exmujer en La Caridad

Miguel F. M, acusado de un delito de acoso a su exmujer, precedido por su abogada./DAVID S. FUENTE
Miguel F. M, acusado de un delito de acoso a su exmujer, precedido por su abogada. / DAVID S. FUENTE

Durante la comparecencia, en la que se tomó declaración durante cuatro horas por separado a cada una de las partes, Miguel F. M. negó, según ha podido saber este diario, cualquier actitud de acoso hacia su expareja

DAVID S. FUENTE

Pasaban unos minutos de las 14.30 horas cuando Miguel F. M, vecino de La Caridad de 52 años, acusado de un delito de acoso a su exmujer, fue puesto en libertad por la jueza del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Castropol. Lo hizo tras tomar declaración a las partes e imponiéndole a él una orden de alejamiento de 30 metros a su exmujer.

Durante la comparecencia, en la que se tomó declaración durante cuatro horas por separado a cada una de las partes, Miguel F. M. negó, según ha podido saber este diario, cualquier actitud de acoso hacia su exmujer. Por su parte la denunciante, contó entre lágrimas, como su exmarido «se mete constantemente en la finca familiar con la excusa de tener el taller al lado», así como que «lleva a cabo poda de árboles y setos a cinco metros de la casa», apuntó.

La orden de alejamiento preventiva, estima una distancia de 30 metros, lo que podría impedir trabajar a Miguel F. M, en la nave, que se encuentra, según personas cercanas a 27 metros de la vivienda. Una situación que podría obligar a la defensa de Miguel a recurrir esta orden de protección, aunque su abogada de oficio, Eva Magadán, no ha querido hacer declaraciones, «para no perjudicar a mi defendido». En la misma línea se mostró el propio acusado, así como sus familiares, que mostraron molestos porque se les impidió el paso al interior del juzgado, mientras que a los familiares de la mujer, si que les permitieron pasar.

El abogado de la mujer, Javier Ordoñez Magadán, aseguró a la salida del juzgado que espera que cese en su actitud de acoso, recordando que el acusado «se inmiscuye en su vida vigilando y coaccionando a su actual pareja». El hecho que ha llevado a la mujer a denunciar al padre de sus dos hijos es que «colocó un foco desde la nave apuntando hacia la casa, algo que les ciega y les obliga a cerrar las persianas». El abogado aseguró que «si el va al taller y deja en paz a su exmujer, no vamos a decir nada», aunque según la orden, no podría estar en esa nave que en la parte más cercana se encuentra 27 metros de la vivienda.

Según especificó, Miguel F. M., fue condenado en 2015 por la Audiencia Provincial «por delito de maltrato». Añadió que el detenido ya contó con una orden de alejamiento durante dos años, «además, en 2017, fue condenado por un delito de abandono de familia por impago de las pensiones de sus hijos», señaló el abogado, quien recordó que la custodia de los menores «es de la madre con un régimen de visitas», que precisamente tendría el padre este fin de semana.

Este nuevo caso de violencia de género, ocasionó en la jornada de ayer, que 420 personas saliesen a la calle manifestándose en apoyo a Miguel, con pancartas que dictaban «Miguel estamos contigo».

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