Salas presume de Prerrománico

Una lápida, una cruz latina y una ventana trífora. / FOTOS: B. G. H.
Una lápida, una cruz latina y una ventana trífora. / FOTOS: B. G. H.

La capilla del Palacio de los Valdés Salas ofrece «acceso universal» a 21 piezas de la iglesia de San Martín que nutren el museo

BELÉN G. HIDALGOSALAS.

Las puertas del nuevo museo del Prerrománico de San Martín de Salas se abrían ayer al público en la capilla del Palacio de los Valdés Salas, a escasos metros de la torre en la que permanecieron desde 1998. Su nueva ubicación rompe con las barreras que complicaban el acercamiento de esta colección a la sociedad, tanto en el acceso como en la interpretación. «El acceso estaba prácticamente bloqueado para cualquier persona que tuviese una mínima dificultad motora y carecía de la información del significado, valor y características de las piezas», apuntó el director del Aula Valdés Salas y vicepresidente de la Fundación Valdés Salas, Joaquín Lorences. A partir de ahora el acceso es «universal». En este nuevo espacio, el público tendrá acceso a una información «exhaustiva» a través de vídeos y presentaciones disponibles en tablets.

La iglesia de San Martín de Salas la mandó reconstruir en 951 el nieto de Alfonso III el Magno, Adefonsus Confessus. Había sido levantada unas décadas antes. Y volvería a reconstruirse en el siglo XV, momento en que se incrustaron las piezas que hoy alberga este museo en los muros de la iglesia, a 800 metros de la villa salense. En 1980 fueron arrancadas en circunstancias muy confusas y en 1998 se instalaron en la torre de los Valdés Salas. «No era un lugar idóneo, pero era el más digno para salvarlas en aquel momento», admitió el director científico del nuevo museo, Lorenzo Arias, poniendo en valor el nuevo espacio que ahora da cabida a la colección.

Este proyecto, iniciativa del Aula de Extensión Universitaria Valdés Salas, la Universidad de Oviedo y la Fundación Valdés Salas, con el apoyo económico de la Fundación Cajastur-Liberbank y la colaboración tanto del Ayuntamiento de Salas como del Principado de Asturias, «supone un salto cualitativo, conocer unas piezas de primera magnitud que encierran un conocimiento muy alto de la etapa artística después de que la Corte haya pasado a León, en 1910. Conserva un conjunto de lápidas epigráficas que nos hacen leer literalmente la historia de la iglesia y una decoración escultórica de primer orden», destacó Arias, indicando que es una iglesia heredera del taller aúlico de San Salvador de Valdediós. «Estamos ante una de las joyas de la época».

Entre las piezas rescatadas, indicó el director del Museo se encuentra una decoración «muy atractiva» de capiteles y unas ventanas con dinteles «con una ornamentación inusual». Además, recordó que es la única iglesia prerrománica que conserva sus tres lápidas de consagración. No obstante, la joya del museo es la Cruz de Salas. «Una cruz en piedra, con una cenefa con dobles palmetas, corazoncinos y con el signo apotropraico. Es la más maravillosa de lo que es la cruz tallada en piedra de todo el arte asturiano».

De cara al futuro, el nuevo museo pretende convertirse en un centro de difusión del Prerrrománico asturiano. «No queremos que sea un almacén de piedras, sino algo dinámico», anunció Lorences, otorgando un papel relevante a la Universidad en la consecución de este objetivo. «Es importante que Asturias sepa aprovechar este patrimonio basándose en el conocimiento riguroso», concluyó Lorences. En este sentido, el director científico del museo anunció que están trabajando en la edición de un libro-catálogo que verá la luz el próximo otoño. «El rumbo del museo va a trascender la proyección artística de la colección», concluyó Arias.