Tapia, Valdés y Navia pelearán por hacerse con el esqueleto de la ballena

Numerosas personas se acercaron hasta Tapia a ver la ballena. / B. G. H.
Numerosas personas se acercaron hasta Tapia a ver la ballena. / B. G. H.

Los huesos del cetáceo se obtendrán cuando se complete el proceso de descomposicón del cadáver, que está enterrado en Serín

BELÉN G. HIDALGONAVIA.

Tres son los Ayuntamientos que han mostrado ante el Principado su interés por recuperar el esqueleto de la ballena que murió en la cala tapiega de El Figo. Se trata de los consistorios de Valdés, Navia y Tapia de Casariego. El ejemplar de rorcual común se convirtió en todo un atractivo turístico desde que varó en Tapia y el interés se mantuvo en su traslado por mar hasta el puerto de Navia e incluso desde este punto hasta las instalaciones de Cogersa en Serín, donde se encuentra enterrado.

El alcalde de Valdés, Óscar Pérez, entiende que los restos óseos del cetáceo deberían pasar a formar parte del futuro Museo del Calamar Gigante de Luarca, llamado «a ser el gran referente museístico de la costa asturiana y piezas de esta calidad deben estar ubicadas en un contexto científico, educativo y divulgativo». Pérez añadió que el equipamiento destruido por el temporal ya albergó una pieza de estas características, que «desgraciadamente» se perdió. «Merece la pena restituirla», agregó el valdesano.

Por su parte, el regidor naviego, Ignacio García Palacios, apeló al pasado ballenero de Puerto de Vega, que «llegó a ser uno de los puertos mas destacados tanto en Asturias como en los puertos del Cantábrico, en la caza de este cetáceo». El Ayuntamiento, por otro lado, se compromete a asumir los gastos que se generen como consecuencia del desentierro y traslado de los mismos y solicita que «la donación sea tomada en el tiempo mas corto posible, para poder disponer municipalmente de las actuaciones necesarias y adecuadas para su correcta exhibición museística».

Por último, el Ayuntamiento de Tapia de Casariego se ha sumado a la petición argumentando que fue en sus costas donde varó la ballena. La regidora tapiega, Ana María Vigón, destacó también los orígenes balleneros del municipio para justificar la donación de los restos óseos. «El concejo tiene un proyecto de Museo del Mar a largo plazo», apuntó Vigón, que considera que el esqueleto sería una pieza interesante para este equipamiento, pues «atrajo visitantes y curiosos desde que varó en El Figo ». Además, la alcaldesa señaló la posibilidad de optar por una ubicación exterior que bien podría ser el Mirador de Os Cañois.

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