Toneladas de rocas cortan la carretera entre La Garganta y Santa Eulalia de Oscos

El desprendimiento cortó la vía por completo, aunque pronto se habilitó uno de los carriles. / D. S. FUENTE
El desprendimiento cortó la vía por completo, aunque pronto se habilitó uno de los carriles. / D. S. FUENTE

Los vecinos se muestran preocupados ante la existencia de una gran grieta en la zona alta del argayo de la AS-27

DAVID SUÁREZ FUENTE SANTA EULALIA DE OSCOS.

Un desprendimiento de rocas y tierra cortó en la tarde del domingo la carretera AS-27 que comunica el Alto de la Garganta con la capital de Santa Eulalia de Oscos. El argayo produjo un desprendimiento de toneladas de rocas que cortó la carretera en el punto kilométrico 8, obligando a desviar el tráfico rodado por Quintá, y teniendo que rodear los vehículos pesados por Villanueva y San Martín de Oscos, una situación que no se demoró demasiado tiempo, ya que antes del anochecer ya estaba habilitado uno de los carriles, que permitía el paso de manera intermitente.

Con este es el segundo argayo de grandes dimensiones que se produce en los últimos días en esta carretera, una situación que mantiene preocupados a los vecinos, quienes aseguran que en la zona alta del desprendimiento, en La Galgueira, «hay una gran grieta» y temen que la montaña pueda venirse a bajo. El teniente de alcalde de Santa Eulalia de Oscos, Marcos Álvarez, confirmó la existencia de esta grieta, y explicó que el Principado «ya ha licitado la limpieza del primer desprendimiento», por lo que en los próximos días comenzarán a retirarlo.

Movimientos de tierra que se producen en una zona «inestable», según calificó Álvarez, a quien le resulta extraño que el argayo haya tenido lugar en pleno verano. Ahora toca esperar para saber cuánto se tardará en limpiar por completo la vía y recuperar así la normalidad en esta carretera, en la que los usuarios temen que «cualquier día pueda ocurrir una desgracia», tal y como aseguraron ayer a EL COMERCIO vecinos de Santa Eulalia de Oscos.

 

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