«El trampeo es el sistema más eficaz para acabar con la avispa asiática»

Marino Fernández muestra una trampa instalada en Piñera. /  D. S. F.
Marino Fernández muestra una trampa instalada en Piñera. / D. S. F.

El empresario y concejal de Medio Ambiente de Navia, Marino Fernández, instalará esta primavera un millar de trampas en la comarca

DAVID S. FUENTE NAVIA.

El concejal de Medio Ambiente de Navia, Marino Fernández, pretende instalar un millar de trampas para capturar a reinas de avispa asiática a través de la empresa que fundó hace un año, Marino Servicios Medioambientales. Apresó en 2018 un total de 5.500 avispas y retiró 101 nidos en los concejos de Navia, Coaña y El Franco, donde el pasado año instaló 320 trampas que se verán aumentadas hasta las 360 en 2019 y que en la jornada de ayer terminaba de ubicar en los tres concejos.

Este año utilizará 2.000 botellas para colocar un millar de trampas en varios concejos donde pretende frenar la expansión de la vespa velutina. «El trampeo es el sistema más eficaz para acabar con la avispa asiática», aseguró Fernández.

El edil apuntó que hasta el momento «no he capturado ninguna reina», una buena señal, aunque pese a ello, ya tiene preparado todo el instrumental necesario para la retirada de los nidos. «Utilizo hasta nueve sistemas distintos, los más habituales el biocida o el explosivo», un método este último, aún en pruebas, con el que quitó sesenta nidos la pasada campaña.

Los nidos se localizan «a menos de cincuenta metros de un río o una zona con agua», explicó el concejal, quien detalló que para construirlo se «necesitan entre 150 y 200 litros de agua», por lo que es muy necesario el trampeo en torno a los cauces fluviales. Fernández también avisó del peligro que supone en esta época esta especie, ya que al estar invernando se encuentran en el suelo o en los troncos de los árboles. «Son un peligro para empresas forestales y de desbroce», recalcó.

Las trampas pueden ser instaladas por cualquier vecino. Tan solo se necesita una botella de plástico, se le hace un agujero de nueve milímetros en la parte inferior y luego otros cinco más pequeños en la zona alta para que salgan otros insectos. El atrayente, por su parte, se puede elaborar con cinco litros de agua, dos kilos de azúcar y 60 gramos de levadura de pan, mezclado con algo de cerveza.