«Apenas puede hablar, toma calmantes para los dolores, pero se recupera poco a poco»

La trabajadora municipal del servicio de ayuda domicilio de Vegadeo que fue mordida por el perro de un concejal recibe el alta hospitalaria

DAVID SUÁREZ FUENTEVegadeo

«Se recupera lentamente, pero mejora». La trabajadora social de Vegadeo que permanecía ingresada en el HUCA tras haber sido mordida por un perro de un concejal ha recibido el alta hospitalaria y ya descansa en su casa, donde se recupera de las lesiones producidas por el ataque. Así lo confirmaba este miércoles su marido, quien explicó que la mujer puede hablar con dificultades y «tiene que tomar calmantes para paliar los dolores». El viernes deberá acudir de nuevo a una revisión al Hospital Universitario Central de Asturias, donde fue operada en el servicio de Maxilofacial. «Puede estar tumbada o levantarse, según le apetezca, aunque lo que más le cuesta es hablar. Lo hace con muchas dificultadas», añadía su pareja.

La familia de la empleada municipal descarta tomar medidas legales. «Fue un accidente laboral», expresó su marido a EL COMERCIO, al tiempo que recordaba cómo ocurrió todo. La mujer se bajó del coche en Meredo y tras caminar unos diez metros hacia la casa donde tenía que ir desempeñar su trabajo como empleada del Servicio de Ayuda a Domicilio, «el perro la atacó por la espalda, la tiró al suelo y la mordió en la cara», dejándole heridas profundas en la parte derecha del rostro, en la que también se vieron dañados los labios. «Por suerte no le afectó a la vista», decía su hija, quien contó cómo su madre se pudo librar del animal gracias al dueño de la vivienda a la que la empleada acudía a trabajar.

El perro, un pastor belga de tres años, es del edil de Medio Rural de Vegadeo, Jacinto Rodríguez Prieto, que no se explica cómo pudo pasar. «Yo lo tenía atado y se escapó», subrayaba, asegurando que en la casa donde la mujer fue atacada «hay una perra en celo y más canes. No sé si fue el mío», justificó el edil. Rodríguez subraya que el animal «es muy bueno y nunca había atacado a nadie». El veterinario del Principado lo ha puesto en cuarentena, tras examinar al can en profundidad, para comprobar que no tenga la rabia. «Tengo que tenerlo treinta días atado», indicó el concejal socialista asegurando que el animal «se vacunó cuando era pequeño», y que ahora por protocolo, pasa a ser un perro potencialmente peligroso.

El edil se enteró del ataque por una llamada de sus vecinos, que le pidieron que fuese a recoger a la mascota a la vivienda. «Es un animal que nunca mordió a nadie», añadió intentado buscar una explicación a lo ocurrido. La alcaldesa en funciones, Alba Álvarez, calificó el ataque, al igual que lo hizo la familia, como «un accidente laboral», por lo que no quiso dar más declaraciones sobre un asunto que la Guardia Civil está investigando.