El vino de Cangas, «fuente de salud»

Un viñedo cangués donde la pendiente dificulta la mecanización, durante la vendimia. / FOTOS: B. G. H.
Un viñedo cangués donde la pendiente dificulta la mecanización, durante la vendimia. / FOTOS: B. G. H.

Su baja concentración de aminas biógenas hace que no produzca dolores de cabeza | Un estudio del CSIC y la Universidad destaca las características positivas de los caldos cangueses respecto a otras bebidas alcohólicas

BELÉN G. HIDALGO IBIAS.

Los vinos de la DOP Vino de Cangas pueden presumir de ser, además de heroicos, saludables. Al menos, así se desprende de las conclusiones de diferentes estudios que ayer se presentaron en la segunda jornada del XVII Simposio de la Asociación de Museos del Vino de España, celebrada en San Antolín de Ibias y dedicada a la aplicación de la tecnología y la innovación en los viñedos de montaña. «Tenéis que estar orgullosos y ponerlo en valor», afirmó la científica del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), María Fernández García, que trabajó en uno de los proyectos junto a la profesora de la Universidad de Oviedo Carmen Blanco.

Fernández García se refería a los datos del estudio realizado en colaboración con la bodega de Monasterio de Corias para determinar la concentración de aminas biógenas -unos componentes presentes en alimentos fermentados que producen reacciones como jaquecas, sofocos...- en variedades autóctonas. «Son muy bajas y para el consumidor es una noticia muy buena. La presencia de altas concentraciones de aminas biógenas en los alimentos suponen un riesgo para el consumidor porque producen jaquecas, náuseas, diarreas... Se recomienda reducir al máximo su presencia». Así se explica que el caldo cangués no produzca el dolor de cabeza que sigue al consumo de vino.

La también investigadora del CSIC, Carmen Martínez, sumó más propiedades al vino cangués en su intervención. Junto a varias bodegas, el organismo está trabajando para conseguir elaborar vinos enriquecidos en proantocianidinas o en flavonoles, «que son compuestos que, según la literatura científica, tienen efecto beneficioso para la salud. Son antibacterianos, incluso parece ser que tienen algún efecto antitumoral», explicó Martínez. La investigadora detalló que en el viñedo asturiano de montaña, la concentración de esos componentes es elevado por las condiciones climáticas y el ciclo de maduración de las uvas. Esa combinación de clima, uva, tipo de viñedo, terreno...». De hecho, no pudo avanzar más por ser un 'secreto industrial', pero con estos componentes se pretende elaborar aguas para el mercado asiático.

No solo de ciencia se habló en Ibias, también de técnicas para el manejo de viñedos, como la introducción de ovejas con aversión inducida a la vid para luchar contra las malas hierbas en terrenos donde la mecanización resulta difícil por la pendiente. Se reduce el uso de pesticidas, pero no es la única ventaja. «El abono de las ovejas tiene un alto contenido en potasio que favorece la maduración de la uva y creemos que puede tener influencia en la producción de vinos más aromáticos», afirmó Martínez, que espera desarrollar el proyecto con la bodega canguesa, Vitheras.