Ocho horas de retraso en un vuelo a Barcelona y 130 minutos en un Alvia a Gijón

Los pasajeros, en el Cercanías en el que finalizaron el viaje. / E. C.
Los pasajeros, en el Cercanías en el que finalizaron el viaje. / E. C.

El cierre del primer gran periodo vacacional del año llegó con demoras

CH. TUYA / R. MUÑIZ GIJÓN.

Tras una Semana Santa sin incidencias en materia de comunicaciones, con un aeropuerto repleto de vuelos charter y dos mil plazas extra en los trenes de Renfe, el cierre del primer gran periodo vacacional del año llegó con demoras.

Las ocho horas de retraso que sumó un avión de Vueling en el primer vuelo desde Asturias a Barcelona y los 130 minutos que acumuló Renfe con el Alvia que cubría la ruta entre Madrid y Gijón. El primero de los incidentes se produjo ya a las 7.30 de la mañana. La aeronave de Vueling que tenía que cubrir la ruta entre Asturias y Barcelona presentó «problemas técnicos», por lo que la salida se retrasó hasta casi las cuatro de la tarde. «La seguridad para nosotros es lo primero», aseguraron fuentes de la compañía, que recordaron que su siguiente salida desde el aeropuerto asturiano al de El Prat se desarrolló con normalidad: despegó a las 9.05 y aterrizó a las 10.44.

Menos tiempo esperaron los viajeros del Alvia entre Madrid y Gijón. Programada la salida para las 14.50 horas, una avería demoró el inicio del viaje alrededor de una hora; posteriormente la unidad no terminó de recuperar la normalidad, avanzando a velocidades por debajo de lo previsto. Finalmente el convoy se detuvo en Pola de Lena, cuando acumulaba 130 minutos de retraso.

Renfe movilizó un servicio de Cercanías que auxilió a los afectados para que pudieran terminar el último tramo del viaje.