Los médicos de Arriondas advierten de un recorte en los servicios que presta el hospital

El hospital Grande Covián de Arriondas entró a formar parte del Servicio de Salud del Principado de Asturias a finales del año 2012./
El hospital Grande Covián de Arriondas entró a formar parte del Servicio de Salud del Principado de Asturias a finales del año 2012.

Señalan que será una de las consecuencias si se efectúa la fusión de áreas sanitarias así como los cambios estructurales previstos

ANDREA INGUANZOARRIONDAS.

La práctica totalidad de la plantilla de médicos del hospita Grande Covián de Arriondas ha presentado un escrito ante la dirección del centro para solicitar información sobre «los cambios estructurales y organizativos que se avecinan». Los facultativos quieren recibir algún tipo de indicación sobre los posibles cambios que se están produciendo o están próximos a ocurrir «sin que tengamos conocimiento oficial ni mucho menos participación en las decisiones». Se trataría, según reflejan en su escrito, por un lado de «la fusión encubierta de las áreas sanitarias V y VI» y, por otro, la «premura por aprobar decretos» de diversa índole que en su opinión «convierten la sanidad en una pirámide gobernada por y para la pervivencia de los políticos y allegados».

La plantilla explica que, a través de la Mesa de Función Pública, han podido conocer en las últimas semanas una serie de informaciones, referentes a las futuras modificaciones de la plantilla orgánica del área VI, «que entendemos afectarían muy notablemente a nuestras condiciones laborales y a la organización futura de los facultativos de este hospital». A grandes rasgos denuncian que, tal y como evidencian los escasos datos que por el momento manejan, «la Sanidad se politiza y no funciona». «Se despilfarran recursos y no se organiza con criterio. La consecuencia más inmediata es que los usuarios pierden, crecen las listas de espera, se recortan prestaciones, etcétera». Una situación que, defienden, se agrava más si cabe en el área VI ya que entienden que «a todo lo demás se añade una manifiesta animadversión política hacia este hospital».

Los médicos lamentan que, por ejemplo, la intención de fusionar áreas sanitarias, «vaya a suponer una regresión de quince años y un grave recorte en la cartera de servicios». «Se van a desmantelar servicios centrales que hoy por hoy funcionan perfectamente y facilitan muchísimo la atención a los pacientes del área, como la farmacia o el laboratorio», critican. La futura «colaboración» entre el hospital de Arriondas y el de Cabueñes supondría «un empeoramiento en la atención al paciente crónico, el más necesitado de continuidad en los cuidados lo más cerca posible de su entorno». En este sentido, y en un ámbito más concreto, los trabajadores alertan de «modificaciones importantes en la organización del trabajo de algunos servicios, que afectan de forma directa a las condiciones laborales de los facultativos implicados, todo esto sin comunicación previa al comité de empresa, ni a los propios interesados». La fusión de áreas sanitarias es una práctica que se viene anunciando desde hace meses y que revolucionaba también a los propios ayuntamientos, ante el perjuicio que ésta supondría para los vecinos.

Urgencia y decretos

Por otro lado, también pone en alerta a estos facultativos la urgencia con la que se está tratando de aprobar una serie de decretos, como los de nombramiento de puestos intermedios; o de formación de comisiones, con una composición en la que se incluye «únicamente los directivos y los puestos intermedios con lo que se elimina definitivamente la participación de los trabajadores de la Sanidad en la organización del trabajo».

Se suma a su preocupación el hecho de que en otros centros sanitarios los trabajadores, por el contrario, sí están siendo debidamente informados de todo este tipo de cambios organizativos por lo que creen que quizá «ni siquiera el equipo directivo conozca en profundidad los planes futuros para este hospital y su plantilla, lo que dejaría claramente en entredicho su capacidad para gestionarlo». Los trabajadores indican que aún no han recibido respuesta a esta carta por lo que temen que «el silencio vaya a seguir caracterizando este proceso».