«Las mujeres formamos parte activa de la sociedad parraguesa»

Conchita Suárez, presidenta de la Asociación Cima de Mujeres. /
Conchita Suárez, presidenta de la Asociación Cima de Mujeres.

La allerana, jubilada de la educación, es la nueva presidenta del colectivo de féminas de Parres y ha evitado, junto a su equipo, la desaparición de Cima

ANDREA INGUANZO ARRIONDAS.

La Asociación Cultural de Mujeres Cima, de Parres, no va a desaparecer. De ello se han encargado un grupo de siete personas que capitanea Conchita Suárez, una allerana afincada desde hace décadas en el concejo que desarrolló hasta hace algunos años su carrera profesional como maestra. Entre Cofiño y Arriondas pasaron por sus clases varias generaciones de parragueses. Ahora se ha puesto al frente de este longevo colectivo logrando, junto a su equipo, evitar la desaparición del mismo.

¿Qué la llevó a presentarse como presidenta de la asociación?

La junta directiva anterior dimitió. después de muchísimos años de duro trabajo. Veíamos entonces que nadie terminaba de dar un paso al frente para coger la riendas y decidimos actuar. Un equipo de siete personas, tres directivos y cuatro vocales, nos decidimos a coger la presidencia durante un año, para evitar que el grupo desaparezca y con la intención de que en este tiempo surjan alternativas y gente con ganas de recoger el testigo anterior.

¿Hubo algún motivo destacado para esa dimisión?

Los años. Cargar con esa responsabilidad durante tanto tiempo como lo hizo la anterior directiva cansa, son muchas cosas que organizar. Si lo dejaron fue por eso, porque necesitaban un descanso. El trabajo que realizaron durante este tiempo fue excelente, siempre se organizaron muchas y muy diversas actividades y se logró implicar a las socias, que es casi lo más importante. Es una labor que hay que valorar y que además es de agradecer.

¿Qué objetivos se fija usted como presidenta para estos doce meses que ahora comienzan?

Tanto el resto de la junta provisional como yo misma lo que queremos es continuar en la misma línea de trabajo marcada hasta ahora. Contamos actualmente con un total de 140 socias y para ellas debemos trazar un programa de actividades atractivo e interesante. De hecho, además de los cursos y talleres que se llevan impartiendo desde hace años, tenemos ganas de hacer un pequeño sondeo y ver si pudiéramos incorporar alguna cosa nueva de cara al próximo curso, siempre que contásemos con la participación y el interés indicados.

¿Qué se imparte actualmente?

Ofrecemos talleres de patchwork, restauración, bolillos, punto, cuero, pintura... El de restauración, por ejemplo, lleva muchísimos años y vienen mujeres de otros concejos a participar. Después, de manera puntual, se han hecho otros cursos como uno de costura y pequeños arreglos que se impartió para mujeres emigrantes.

¿Se colabora entonces con el Ayuntamiento de Parres en alguna actividad?

Sí, nuestra colaboración es recíproca. Nos aportan mucho y también, cuando podemos, les aportamos. Este curso que digo de costura fue promovido desde los Servicios Sociales municipales. Después, para el grupo de teatro que tenemos, nos facilitan las instalaciones de la Casa de Cultura para los ensayos, algo que para nosotras es muy importante.

¿Pueden acceder mujeres ajenas a la asociación a las actividades que organiza Cima?

No, es algo que viene reflejado en los estatutos de la asociación y se cumple. Los cursos son pensados y organizados para las socias. De todas formas, como decía hay mujeres de otros concejos que están dentro del colectivo, porque en sus concejos no existen este tipo de actividades y les apetece disfrutar de ellas. La cuota es muy asequible y después los cursos, en función de la participación, tienen en general también precios bajos. Las que sí son abiertas, por ejemplo, son las excursiones que de vez en cuando organizamos.

¿Qué tipo de mujer es la que forma parte de Cima?

No cabe duda que mayoritariamente somos mujeres jubiladas, que tenemos más tiempo para nosotras y para poder disfrutar de las actividades, pero no somos todas. Hay gente joven también, sobre todo en cursos como el de restauración, que suele gustar mucho. El problema es que en edades más tempranas las socias suelen trabajar, tener más responsabilidades diarias, y pueden dedicarle menos tiempo a estas actividades.

¿Cuál es la labor social de este colectivo cultural?

La labor social es muy grande. Como digo la mayor parte de las socias se encuentran en esa franja de edad en la que llega la jubilación, cuentas con más tiempo libre y, al vivir en una villa pequeña, muchas veces hay pocas opciones para disfrutar de él. Con Cima se cubre ese espacio con actividades que gustan, que te permiten compartir tiempo con otras mujeres, distraerte y ocupar ese tiempo libre en cosas de tu interés.

¿Se sienten por ello integradas en la sociedad parraguesa?

Sí, formamos parte activa de la sociedad y de su actividad y cada vez lo notamos más, el hecho de que se nos tiene en cuenta. Esta misma semana, por ejemplo, un grupo de jóvenes se puso en contacto con el grupo de teatro por una cuestión que tiene que ver con el desfile del Descenso Internacional del Sella. Aún sabemos pocos detalles sobre lo que nos puedan proponer, pero estamos muy contentas de que nos hayan tenido en cuenta y de que la juventud esté luchando por recuperar el espíritu de esta tradición que, a mi juicio personal, llevaba unos años dando un giro que no me gustaba nada.

¿Empieza entonces una nueva etapa en la Asociación Cima?

Sí y estamos muy ilusionadas. Desde aquí quiero agradecer a las socias su implicación y colaboración. Sin ellas esto no podrá salir adelante. Confío en que la participación será enorme y que juntas lograremos la continuidad de esta asociación.