Varias ganaderías de Parres, afectadas por un foco de tuberculosis bovina

Campaña de saneamiento ganadero realizada en Parres tras la aparición de un foco de tuberculosis bovina en 2012. /
Campaña de saneamiento ganadero realizada en Parres tras la aparición de un foco de tuberculosis bovina en 2012.

El Consistorio solicita a Agroganadería la celebración de una reunión para explicar a los ganaderos del concejo las medidas que se van a adoptar

TERRY BASTERRA ARRIONDAS.

La tuberculosis bovina vuelve a hacer acto de presencia en el concejo de Parres. Según anunció ayer el alcalde local, el socialista Marcos Gutiérrez Escandón, se ha detectado «un foco» de esta enfermedad «en la zona que se encuentra entre Fíos, Huexes y el Collado de Santo Tomás». El regidor indicó que, aunque aún no disponen de datos concretos sobre el número de reses que pueden estar infectadas por esta enfermedad, sí avanzó que son cerca de media docena las ganaderías de este entorno afectadas por el mal y que alguna de estas explotaciones es de «un tamaño importante» en lo que a número de cabezas se refiere.

«Los ganaderos afectados está preocupados, pero también lo están los que tienen a sus animales sanos porque tienen miedo a que puedan acabar también infectados», explica Gutiérrez Escandón. Por este motivo el Ayuntamiento parragués se ha puesto ya en contacto con la Consejería de Agroganadería y Recursos Autóctonos para que, a través de la Dirección General de Ganadería, convoque una reunión en la que los técnicos de esta administración expliquen a los ganaderos del concejo cuál es la incidencia real del nuevo foco de tuberculosis bovina detectado en el municipio y qué medidas se van a adoptar al respecto.

Por el momento la celebración de dicha reunión no ha sido todavía confirmada, aunque desde el Ayuntamiento de Parres se confía en que ésta pueda tener lugar lo antes posible. Y es que no es la primera vez que el concejo parragués se ve afectado por un foco de esta enfermedad. Ya en 2012 media docena de explotaciones locales se vieron infectadas por un brote de tuberculosis bovina, lo que obligó a sacrificar a 130 animales que arrojaron un resultado positivo en los análisis que se les efectuaron.

En aquella ocasión se desplazaron hasta el municipio la directora general de Ganadería, Rosa Urdiales, y la responsable de las campañas de saneamiento ganadero del Principado, Fernanda Fernández, quienes mantuvieron un encuentro con cerca de medio centenar de ganaderos parragueses.

En 2012 la zona donde se detectó una mayor incidencia de la tuberculosis bovina fue muy similar a en la que ha aparecido el foco actual, en las proximidades del límite con el concejo de Piloña. La medida que adoptó entonces la Consejería de Agroganadería fue llevar a cabo una nueva campaña de saneamiento en las explotaciones asentadas en el lugar donde se detectó el brote, pero también en aquellas donde sus propietarios acostumbraban a llevar sus animales a pastar a esta zona. Esto fue debido a que en este lugar del concejo de Parres existen terrenos comunales donde se mezclan las reses de diferentes ganaderos en los meses de primavera y verano. En total se sanearon nuevamente 40 explotaciones y 1.000 cabezas vacunas, que dieron como resultado dos nuevas ganaderías infectadas y el sacrificio de una docena de reses.

Respiración y contacto

El alcalde parragués, Marcos Gutiérrez Escandón, indicó que entre los ganaderos del concejo existe la creencia de que «la fauna salvaje de la zona pueda estar contagiando a las reses». Esta es una de las teorías que ya barajaba Agroganadería hace dos años. También que el brote pudiese provenir del movimiento del ganado o de una explotación puntual.

La tuberculosis bovina es una enfermedad que los animales se contagian con la respiración o el contacto, por lo que su transmisión en zonas de terrenos comunales donde las reses de diferentes explotaciones pastan juntas es relativamente sencilla.