La Unión de Guardias Civiles propone cerrar la mitad de los cuarteles del Oriente

El cuartel de la Guardia Civil de Colombres, uno de los cuatro que la UGC propone cerrar en la comarca y que según el colectivo precisa de una rehabilitación. /
El cuartel de la Guardia Civil de Colombres, uno de los cuatro que la UGC propone cerrar en la comarca y que según el colectivo precisa de una rehabilitación.

Esta organización profesional considera que de esta manera habría más agentes en las calles y se ofrecería un mejor servicio al ciudadano

TERRY BASTERRA LLANES.

Cerrar la mitad de los cuarteles de la vertiente oriental de Asturias permitiría a la Guardia Civil ofrecer un mejor servicio a los ciudadanos. Así lo entienden desde la Unión de Guardias Civiles (UGC), la organización profesional mayoritaria dentro del cuerpo en Asturias. La propuesta que lanzan desde este colectivo afectaría a cuatro de los ocho puestos que la Benemérita tiene repartidos por la que para ellos es la circunscripción oriental de la región. Plantean clausurar los cuarteles de Carreña, Posada, Arriondas y Colombres; mientras que dejarían operativos los de Llanes, Ribadesella, Cangas de Onís y Panes. Los concejos de Piloña y Colunga no entran dentro de la distribución del Oriente que hace este cuerpo.

En la UGC lo tienen claro. El cierre de estos cuarteles permitiría a la Benemérita tener una mayor cantidad de agentes en las calles lo que, a su entender, se traduciría en un mejor servicio a los ciudadanos. «Permitiría un mejor aprovechamiento de los efectivos. Y además también generaría menores gastos al haber menos instalaciones, mientras que los cuarteles que se quedasen abiertos toda la jornada y sus patrullas podrían estar en las calles 24 horas del día», explica José Manuel Manrique, de la UGC, quien asegura que en la actualidad el único cuartel del Oriente que permanece abierto a jornada completa de forma permanente es el de Llanes, y que «ahora es raro que los puestos tengan patrullas en la calle las 24 horas del día».

Con esta propuesta la UGC pretende modernizar el servicio que presta este cuerpo «porque la organización que tenemos es de los años 50 y está obsoleta». «Con nuestro planteamiento no se perdería ningún agente. Serían los mismos que en la actualidad, pero habría más efectivos en las calles, ya que se eliminarían puestos burocráticos y esos guardias civiles saldrían a patrullar», afirman. Esta medida daría respuesta a reclamaciones como las realizadas en los últimos meses, por ejemplo, por los comerciantes de Arriondas.

Y es que desde la asociación que agrupa a estos empresarios parragueses ya se reclamaban el pasado septiembre una mayor presencia policial por las noches en las calles de Arriondas, tras los últimos robos registrados en diferentes establecimientos. Los comerciantes aseguraron entonces que los ladrones estaban actuando siempre en noches en las que no había patrullas ni de la Guardia Civil ni de la Policía Local en la localidad. Y que pese a que habían saltado los dispositivos de alarma, los amigos de lo ajeno habían tenido tiempo de sobra para actuar antes de que llegasen los agentes de la Benemérita de alguno de los concejos vecinos.

Según indican desde la UGC, la Guardia Civil cuenta con unos 1.900 agentes en Asturias, de los cuales 180 prestan servicio en la comarca oriental. Pero los cuarteles de Carreña, Posada, Arriondas y Colombres no son los únicos que plantea cerrar este colectivo profesional a nivel de Asturias. Según su propuesta, la región pasaría de contar con 68 puestos a únicamente 27. «Por ejemplo en Arriondas y Carreña estamos de prestado. En Arriondas ocupamos un bajo cedido por el Ayuntamiento. Se habló en 2009 de que iban a construir un cuartel en los bajos de unas viviendas sociales, pero el edificio ya se construyó y el cuartel no se hizo», recuerda Manrique en referencia al inmueble levantado en el barrio del Barco hace unos años donde ya residen sus inquilinos desde mediados de 2013.

«En el caso de Carreña, en 2008 se habló de rehabilitar el cuartel porque está junto al río en un edificio viejo y no en muy buen estado, pero no se hizo nada», detalla Manrique, quien añade que desde la UGC consideran que también sería necesario llevar a cabo mejoras en los cuarteles de Posada y de Colombres, pero dan por hecho que no se van a ejecutar.

Denuncian 'in situ'

Pese al cierre de cuarteles, desde la Unión de Guardias Civil se asegura que los servicios que se prestarán a los ciudadanos serán mejores y no sólo por la mayor presencia de agentes en la calle. También explican que se podría incluir en los coches patrulla ordenadores similares a los que ya se utilizan en los casos de atestados o controles de alcoholemia, para que los agentes puedan recoger 'in situ' las denuncias que les trasladan los ciudadanos, en vez de tener que desplazarse estos últimos hasta el cuartel más cercano. Algo que sería de gran ayuda en una zona rural como es la mayor parte de la comarca oriental.

En cuanto a la explicación de que cada vez se vea un menor número de agentes de la Guardia Civil, la UGC asegura que se debe a que a nivel nacional «somos 6.000 efectivos menos que hace 6 años». «Estamos sufriendo falta de personal porque, por la crisis, no se está ofertando empleo y sólo se cubren un 10% de las bajas por jubilación». Algo que según este colectivo profesional se nota especialmente en la calle «porque el 90% de los efectivos que se perdieron son de seguridad ciudadana».