El Ayuntamiento de Parres niega que existan vertidos al río Chico

Un padre y un hijo se tapan la nariz al pasar junto a la depuradora. /
Un padre y un hijo se tapan la nariz al pasar junto a la depuradora.

El alcalde adelanta que los problemas de malos olores se resolverán en el plazo de un mes a través de una medida provisional

A. INGUANZO

El alcalde de Parres, Marcos Gutiérrez Escandón, afirmaba ayer que actualmente «no existen vertidos al río Chico». El regidor quiso responder de este modo a las intenciones del grupo Izquierda Unida de elevar este asunto al Senado. De hecho el senador de IU por Asturias, Jesús Iglesias, prevé trasladar ante esta Cámara los problemas medioambientales que se vienen sucediendo en el barrio de El Barco, «a causa de los vertidos procedentes de una depuradora, utilizada en precario por una planta de producción de quesos». Iglesias, tras reunirse con los vecinos del barrio presentó una batería de preguntas para que el Gobierno explique la situación de estas instalaciones y si CHC está al corriente y que, por lo tanto, tome las medidas oportunas.

Ante tal situación el alcalde recordó que los problemas de vertidos «se solventaron antes del verano con una actuación que, verdaderamente, es cierto que derivó en reiterados malos olores». En la jornada del miércoles se reunían en Arriondas técnicos de la Dirección General de Calidad Ambiental, Cadasa, el Ayuntamiento de Parres, responsables de la quesería La Fuente, el concejal de Obras y el propio regidor.

Ante la incómoda situación que provoca la actual balsa de homogeneización, emplazada en el espacio de la antigua depuradora, la empresa se ha comprometido a tomar una medida provisional que acabe con el mal olor, cubriendo la misma con una carpa o una caseta metálica que favorezca la puesta en marcha de un proceso de desodorización. A largo plazo, la quesería se ha comprometido a trasladar esta instalación a un lugar cercano a la propia planta.