En marcha los trabajos para acabar con el mal olor de la antigua depuradora de Arriondas

Los operarios, trabajaban ayer en la colocación de la cubierta. /
Los operarios, trabajaban ayer en la colocación de la cubierta.

Dos operarios de la quesería Lafuente se encargan colocar una cubierta para minimizar el hedor que desprende la instalación

SHEILA VACA

Los trabajos para erradicar los malos olores que se desprenden de la antigua depuradora de Arriondas avanzan a buen ritmo. Desde el pasado lunes dos operarios cántabros de la quesería Lafuente se encargan de colocar una estructura previa a la carpa de desodorización, que permitirá a los vecinos pasear tranquilamente por la zona sin tener que taparse la nariz. La actuación que se está llevando a cabo en estos momentos, ante la incómoda situación que provoca la actual balsa emplazada en la antigua depuradora, responde a lo acordado por la empresa y por el Ayuntamiento de Parres en la última reunión mantenida.

Se trata de una medida provisional, un proceso de desodorización que acabe con el mal olor. En este sentido, ya pueden verse los pórticos y los pilares en las inmediaciones de la depuradora y, cuando esa armadura esté completamente armada, será el turno de colocar la cubierta, «cubriéndola con paneles como una especie de sandwich», explicaba el concejal de Obras parragués, Álvaro Palacios.

A finales del pasado mes de octubre, el alcalde de Parres, Marcos Gutiérrez Escandón, afirmaba que actualmente «no existen vertidos al río Chico», en respuesta al senador de Izquierda Unida, Jesús Iglesias, y su intención de elevar este asunto al Senado. El regidor recordó que los problemas de vertidos «se solventaron antes del verano con una actuación que, verdaderamente, es cierto que derivó en reiterados malos olores».

Lo cierto es que la antigua depuradora de Arriondas es propiedad del Consistorio pero está cedida hasta 2019 en precario a la quesería cántabra, que la usa como planta de pretratamiento antes de verter los residuos en la de Ricao. Y es que, en la reunión mantenida entre el Ayuntamiento y la quesería Lafuente, a largo plazo, la empresa se ha comprometido a trasladar esta instalación a un lugar cercano a la propia planta.