200 alumnos del IES Rey Pelayo de Cangas comienzan hoy las clases en las nuevas aulas

Benjamín Argüelles, director el IES Rey Pelayo, se acercaba ayer a supervisar los trabajos para concluir la instalación de las aulas portátiles. /
Benjamín Argüelles, director el IES Rey Pelayo, se acercaba ayer a supervisar los trabajos para concluir la instalación de las aulas portátiles.

Ya están operativas las casetas portátiles emplazadas en el recinto escolar, aunque aún no se ha completado su equipamiento

ANDREA INGUANZOCANGAS DE ONÍS

Un único trimestre ha sido el que han tenido que adaptarse al cambio los alumnos realojados del Instituto de Enseñanza Secundaria Rey Pelayo de Cangas de Onís a causa del cierre preventivo de un ala del edificio. Hoy mismo, a las 8.30 horas de la mañana, los 200 alumnos que recibirán clase en las nuevas instalaciones cruzaban por primera vez el umbral de este nuevo anexo. A partir de ahora y durante los próximos dos cursos -esa es la previsión-, se impartirán las clases en este grupo de barracones.

Además de los 80 alumnos de segundo curso que fueron trasladados a las dependencias del colegio Reconquista desde que comenzara el presente curso, estrenarán las nuevas aulas alrededor de 120 chicos y chicas. Serán en concreto tres grupos de 1º de la ESO, cuatro de 2º y otros tres de 3º. Ocuparán en total 10 aulas y restará una última que albergará un laboratorio. Éste ha quedado sin montar y se prevé que sea en las próximas semanas cuando se complete su equipamiento. Del mismo modo, las propias clases se encuentran actualmente «en condiciones mínimas», según comentaba ayer el director del centro, Benjamín Argüelles, que acudió a supervisar el final de los trabajos.

Resta para completar el montaje de las aulas el sistema audiovisuales que, en sí mismo, requirió de un proyecto específico. «Es preciso desinstalar el sistema actual del edificio en desuso, rehabilitarlo para su reutilización y, posteriormente, volverlo a instalar. El concurso para adjudicarlo a una empresa se cierra hoy y el compromiso es que todo esté terminado antes de que finalice el mes de enero», apuntó el director. Así, en cada clase falta por colocar un armario con un ordenador que gestiona el cañón proyector y otro con más de 20 mini portátiles para los alumnos.

El equipo directivo del centro cangués está satisfecho con el resultado de las aulas portátiles. «Se ha respondido debidamente a lo que se necesitaba, y en plazo. Se nos presentó una situación delicada, la reubicación de 80 alumnos fue algo atípico que nos hizo modificar los planes de estudios además de perder eficacia en el trabajo. Para el centro esta situación suponía un retroceso de 10 o 15 años en el tiempo».

A partir de hoy ya no será necesario recorrer los 1.000 metros que separan el centro de Secundaria con el de Primaria para impartir las clases gracias a que la Consejería de Educación encontró como la mejor de las alternativas la colocación de estas aulas. El montaje fue espectacular. En total fueron 40 casetas colocadas y agrupadas para formar estas once salas, que se completan además con dos baños para los alumnos y otros dos servicios para el profesorado.

Un proyecto a largo plazo

Los presupuestos del Principado para 2015 reservan una partida para la demolición del edificio afectado del instituto. Se prevé que sea en los próximos meses cuando las instalaciones sean derribadas, pero lo que es imposible de estimar es para cuándo podrá quedar reconstruido este ala. Para la demolición, el primer paso que se ha dado desde el Gobierno regional ha sido solicitar, a la Unión Europea, la inclusión del proyecto en un programa especial destinado a demoliciones. A pesar de contar con esta alternativa, si finalmente la respuesta fuese negativa, «si tenemos que ejecutar la actuación directamente lo haremos».