Nueve años de espera por una obra

Las primeras excavaciones del nuevo edificio anexo de la residencia de mayores de Arriondas comenzaban ayer, tras largos años de demoras y retrasos. /
Las primeras excavaciones del nuevo edificio anexo de la residencia de mayores de Arriondas comenzaban ayer, tras largos años de demoras y retrasos.

Una pala comenzaba con las excavaciones en el terreno donde se levantará el edificio anexo, en el que se ofrecerán 42 plazas más

ANDREA INGUANZOARRIONDAS

Se estaba empezando a parecer al cuento de la buena pipa, pero ya se conoce el final. Las obras de ampliación de la residencia de mayores de Arriondas comenzaban ayer después de nueve años de retrasos. Fue en septiembre de 2006 cuando el Consejo de Gobierno del Principado de Asturias aprobaba un gasto superior a los tres millones de euros para incrementar la capacidad del Centro Polivalente de Recursos de la capital parraguesa. Desde entonces hasta aquí han pasado muchos meses y se han sucedido los problemas.

La Consejería de Bienestar Social confirmaba a finales de 2007, después de haber lanzado como primera fecha de inicio de los trabajos los últimos meses de 2006, que la Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) no permitiría iniciar los trabajos hasta que el Ayuntamiento de Parres finalizase las obras para el encauzamiento del río Chico, que discurre junto al inmueble, convirtiendo el lugar en zona con riesgo a inundaciones. También informó desfavorablemente Feve. Se calculaba entonces que la actuación arrancaría en 2008, ya que por aquel entonces se sabía que la misma supondría una inversión de 2.715.000 euros y que ya había sido adjudicada a la empresa Acciona. Además, el Gobierno regional ya había reservado en la previsión de presupuestos para 2008 una partida de 350.000 euros para el inicio de los trabajos. Fue en el mes de noviembre de ese mismo año cuando el presidente de CHC confirmaba que, salvados los escollos fluviales, la obra tendría vía libre «a corto plazo».

Dos años más tarde, en noviembre de 2010, la Corporación municipal parraguesa dio otro paso para buscar el inicio definitivo de este proyecto. En sesión plenaria y por unanimidad se llevó adelante una modificación puntual de las normas subsidiarias del planeamiento en la zona de El Barco, que afectaba a la residencia de mayores de Arriondas. Ni con esas.

En septiembre de 2011 el Ayuntamiento se decantó por «urgir» al Principado la ejecución de la obra. Un mes después la Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio del Principado de Asturias (CUOTA) daba luz verde a la actuación aprobando definitivamente esa modificación de las normas subsidiarias del planeamiento de Parres.

Pero la historia continúa. En julio de 2012 fue el encargado de portar malas noticias el recién designado nuevo director gerente de Establecimientos Residenciales para Ancianos de Asturias (ERA), Jesús Suárez, quien reconoció que el capítulo de inversión quedó bloqueado con la prórroga presupuestaria, por lo que el inicio de esta obra no tendría lugar «en los próximos meses». Pero sin llegar a terminar ese mismo ejercicio, el alcalde de Parres, Marcos Gutiérrez Escandón, consiguió rascar del Principado un compromiso en firme para llevar a cabo de una vez por todas la ampliación de la residencia. Pero la historia no iba a acabar así.

Aunque la responsable de Bienestar Social se comprometió a sacar adelante el proyecto, recordó que por delante quedaba un periodo de tramitación administrativa correspondiente a la rescisión del anterior contrato de adjudicación a la que se sumó la revisión y adaptación del mismo. Esto unido a las estrecheces presupuestarias propias de las prórrogas presupuestarias retrasaron los trabajos hasta este pasado verano, cuando se sacaron a licitación.

El fin de una etapa

Por todo ello se podría decir que ayer fue un día histórico para Parres y, en concreto, para la villa de Arriondas. Tras nueve años de espera, la residencia de mayores podría estar reformada en los primeros meses del próximo año, si no surge ningún contratiempo. El plazo de ejecución se ha fijado en 18 meses. Las máquinas iniciaban ayer las labores de excavación en la finca donde se levantará el edificio anexo, donde previamente la semana pasada la empresa adjudicataria, Ferrovial Agroman, había estando realizando labores de replanteo.

El equipamiento tiene en la actualidad capacidad para 32 personas. Los trabajos previstos permitirán la construcción de quince habitaciones dobles y doce más sencillas, con lo que la capacidad de la residencia aumentará en 42 plazas. La ampliación consistirá en la construcción de un edifico anexo al actual que, además, permitirá multiplicar por dos el aforo del centro de día, que pasará a dar servicio a unas 30 personas. La obra, financiada por la Consejería de Vivienda y Bienestar Social, supondrá una inversión de 2,4 millones de euros. Ésta, junto con la de renovación de la traída de agua también de la capital del concejo, son las dos principales obras de este mandato en el concejo de Parres sin lugar a dudas.