«Con el cambio del Aquasella las Piraguas van a volver a ser lo que fueron siempre»

Miles de personas asisten en las inmediaciones del puente Emilio Llamedo de Arriondas a la salida del Descenso Internacional del Sella en su edición de 2013. /
Miles de personas asisten en las inmediaciones del puente Emilio Llamedo de Arriondas a la salida del Descenso Internacional del Sella en su edición de 2013.

Los hosteleros de Arriondas aplauden en su mayoría la decisión adoptada de trasladar el festival al 21, 22 y 23 de agosto

TERRY BASTERRAARRIONDAS

Nunca llueve a gusto de todos. Aún así el anuncio del cambio de fecha del Aquasella ha sido recibido con satisfacción por una parte importante de los hosteleros de Arriondas. Y es que, por lo general, entienden que el que el festival de música electrónica más importante del norte de España no coincida por primera vez en sus 19 años de historia con el Descenso del Sella va a ayudar a recuperar la esencia de la Fiesta de las Piraguas. Pero también servirá para alargar la temporada de verano. Y es que ahora estas dos citas masivas que reúnen cada una por su parte a decenas de miles de personas se van a celebrar con dos semanas de diferencia, algo que consideran que también puede ayudar a obtener uno mejor rendimiento económico de ambos eventos. El primero se celebrará el 8 de agosto y el segundo del 21 al 23 del mismo mes

«Personalmente estoy encantado con el cambio de fecha. Es algo de lo que ya se habló hace unos años pero que no se había concretado», valoraba ayer Belisario Suárez, de la sidrería El Mirador. Este hostelero considera que este cambio «va a ser bueno para Arriondas por dos razones: por un lado porque el Sella va a ser el Sella, y puedes centrarte en las Piraguas; y por otro, porque el Aquasella trae gente que viene con dinero y consume, es turismo de calidad, aunque luego también hay gente que sólo viene al festival y que ni si quiera sabía que coincidía con las Piraguas». Para Belisario Suárez, «los beneficios van a ser notables». «Vamos a tener trabajo más días y el cambio de fechas del festival también va a servir para que se recupere el espíritu sellero, que había ido a menos en los últimos años».

También con satisfacción han recibido la noticia en el bar y confitería Campoamor. «Nos parece muy bien que cambien la fecha. Nos va a beneficiar porque vamos a tener dos fines de semana fuertes en vez de uno y vamos a tener más gente en Arriondas», augura Cándido Suárez, el responsable del negocio, quien añade que a nivel profesional «vamos a trabajar más y más tranquilos y podremos atender mejor a los clientes». A nivel de la fiesta, este hostelero considera que «con el cambio del Aquasella la Fiesta de Piraguas va a volver a ser lo que fue siempre, se va a parecer más a lo que fue históricamente».

Pero también hay otra parte de los empresarios hosteleros de Arriondas a los que esta separación del festival de música electrónica y el Descenso del Sella genera incertidumbre, ya que durante estos últimos años se ha visto el celebrar ambos eventos el mismo fin de semana traía a la villa parraguesa una afluencia masiva de gente, que generaba un considerable gasto en los negocios hosteleros de la villa parraguesa. Ahora toca ver si por separado ambas citas siguen siendo tan exitosas. Y es que hay quien duda si las miles de personas que acuden al Aquasella -en torno a 30.000- se acercarán también de forma notable a Arriondas, o al ya no estar de fiesta la capital parraguesa por las Piraguas serán menos los que se acerquen a la localidad.

En ese grupo de hosteleros que se encuentran a la expectativa está Fernando Fondón Vega. «Es cierto que vamos a poder trabajar con más tranquilidad, pero también que hay incertidumbre sobre si se verá afectado el nivel de gente que viene a Arriondas. Aunque nosotros poco podemos hacer porque se trata de una decisión de una empresa privada. Por mi parte espero que sigan haciéndo el festival en las inmediaciones de Arriondas, sea en la fecha que sea», señala este empresario del sector hostelero y hotelero de Arriondas. Fondón opina que «puede ser que gente que no venía a Piraguas por la masificación que había al coincidir con el Aquasella venga ahora».

También a la expectativa están en el café-bar Neycar. «Hasta que no pase agosto no sabremos cómo va a ir. En las Piraguas siempre hubo gente, aunque hace 30 años sólo la había el sábado a la mañana y en los últimos años se ha notado bullicio también por la tarde. El Aquasella ayudaba también a que tuviésemos más clientes el domingo y el lunes. Habrá que esperar a que pasen esos dos fines de semana para ver qué tal ha ido», indica el hostelero Juan Somoano, quien asegura que las personas que se acuden por el Aquasella «son gente que también gasta en los negocios de Arriondas».

Distinta filosofía

Por su parte el alcalde de Parres, el socialista Marcos Gutiérrez Escandón, manifestaba que «a nivel personal me gusta que el Aquasella cambie de fecha para ver qué efecto tiene sobre las Piraguas, porque la filosofía del Descenso nada tiene que ver con la del festival, y puede ser beneficioso para recuperar la tradición de la Fiesta». «A nivel de hostelería puede beneficiar también el cambio porque se alarga el verano», añadió. Escandón coincide con una parte de los hosteleros que «hasta que no pase este agosto no veremos el efecto que tiene el cambio. Estamos a al expectativa».