Las obras de reparación de la N-634 por el argayo de Parres del pasado 7 de febrero durarán cuatro meses

Las obras de reparación de la N-634 por el argayo de Parres del pasado 7 de febrero durarán cuatro meses

César Fernández-Nespral, responsable de la Demarcación de Carreteras del Estado en Asturias ha explicado que la última obra realizada en el área afectada data de 1980, cuando se realizó un muro de contención, pero que no se había detectado ningún tipo de problema por lo que el desprendimiento ocurrió "súbitamente", siendo «imposible de prever»

EUROPA PRESSOVIEDO

César Fernández-Nespral, responsable de la Demarcación de Carreteras del Estado en Asturias ha fijado en cuatro meses la duración del conjunto de obras necesarias para reabrir al tráfico la zona de la N-364 que sufrió un argayo el pasado 7 de febrero durante el temporal que sufrió el Principado a principios de este mes. El desprendimiento tuvo lugar en el concejo de Parres, en el punto kilométrico 347, entre las poblaciones de Arobes y Sotu.

En una rueda de prensa, celebrada en la Delegación de Gobierno este viernes, el ingeniero Fernández-Nespral ha detallado ante los medios, representantes políticos de los ayuntamientos afectados y mandos de la Guardia Civil de la provincia y los trabajos que se van a realizar para poder reabrir al tráfico la zona afectada. Hasta ahora se retiraron 700 toneladas de escombro que cayeron a la calzada y, en las labores de saneamiento, 1.700 toneladas más.

El Delegado de Gobierno, Gabino de Lorenzo, ha explicado que la última obra realizada en el área afectada data de 1980, cuando se realizó un muro de contención, pero que no se había detectado ningún tipo de problema por lo que el desprendimiento ocurrió "súbitamente", siendo "imposible de prever". De Lorenzo ha asegurado que la seguridad va a ser la prioridad fundamental de las obras que se van a realizar, tanto para los operarios como para los futuros usuarios de la carretera nacional.

El presupuesto de las obras que llevará a cabo la empresa Dragados y que aún no está cerrado se ha cifrado en unos 4 millones de euros. Respecto a las obras, César Fernández-Nespral ha explicado que la dificultad en la zona del argayo, con una altura de 42 metros, obligará a utilizar grúas de grandes dimensiones con lo que la nacional estará totalmente cerrada al tráfico durante la duración de las mismas.

Las reparaciones del área afectada, que abarca unos 70 metros, consistirán en tareas de sostenimiento mediante la instalación de malla metálica y cable de alta resistencia en la parte elevada del talud, reforzadas con bulones (tornillos de gran tamaño) de 16 metros. A estas medidas se une la construcción de un túnel de 70 metros como galería antidesprendimientos.

DESVÍO DEL TRÁFICO

Debido a que el tráfico desviado tiene un volumen elevado la jefa provincial de Tráfico de Asturias, Raquel Casado, ha manifestado que se van a realizar dos desvíos durante la duración de la obra. Los conductores en sentido a Oviedo serán desviados por la carretera de Cuadroveña, un tramo de 8 kilómetros. Por otro lado, los viajeros con sentido a Arriondas serán derivados a la carretera PR-3,40 hasta Arobes durante un tramo de 3,4 km.

La jefa de Tráfico ha avisado de que estas vías son de sentido único para los conductores que son desviados pero que, en las mismas, habrá tráfico en sentido contrario de los habitantes y trabajadores de los pueblos de la zona. Respecto a la preocupación de los alcaldes de la zona por el aumento del número de vehículos en esta zona por la afluencia de turismo durante Semana Santa por ser uno de los accesos a los Lagos de Covadong, Casado ha dicho que se propondrán itinerarios recomendados alternativos en la página de la DGT y que se señalizará el tráfico hacia la A-8 para evitar una congestión de los desvíos habilitados.