El mayor argayo del país en el último año

Un operario se descuelga por la ladera para fijar la malla. :: Nel acebal/
Un operario se descuelga por la ladera para fijar la malla. :: Nel acebal

Sanear el talud parragués de Arobes y hacer un falso túnel durará 4 meses y costará 4 millones

MARCO MENÉNDEZ

La Delegación del Gobierno en Asturias espera que la carretera N-634 a su paso por la localidad parraguesa de Arobes pueda reabrir al tráfico el próximo mes de julio, tras cuatro meses de trabajos y una inversión estimada de 4 millones de euros para reparar el argayo que el pasado 7 de febrero cortó la vía. Así lo anunció ayer el delegado del Gobierno, Gabino de Lorenzo, en el transcurso de una reunión técnica celebrada en Oviedo y a la que asistieron responsables de la Demarcación de Carreteras, la Dirección General de Tráfico, Guardia Civil, el Ayuntamiento de Parres y la empresa adjudicataria de los trabajos de reparación: Dragados S.A.

LOS DATOS

toneladas de material caídas. 700 en el derrumbe inicial y 1.700, en el saneado de la ladera.

metros cuadrados de superficie, fue el terreno que argayó el pasado sábado 7 de febrero.

kilómetros por hora, fue la velocidad a la que se precipitó el material sobre la N-634.

uSaneo del talud. Tras retirar 1.700 toneladas de material suelto, se ha colocado una primera malla para dar seguridad a los trabajadores.

uMalla con bulones. Se instalará una malla de alta tensión en los 1.378 metros cuadrados afectados. Se fijará con 130 bulones de entre 10 y 16 metros de longitud. Esta fase empezará el lunes y durará dos meses.

uFalso túnel. Tendrá una longitud de 70 metros y la pared que lo separe de la vía del ferrocarril tendrá ventanas para que entre la luz. El techo contará con relleno montera para evitar que posibles desprendimientos lleguen a la vía férrea.

De Lorenzo explicó que se trató de «un desprendimiento súbito con más de 2.000 toneladas de rocas, piedras, arena, tierra y árboles». Aseguró que se trató de un argayo «verdaderamente importante» y apuntó que cinco técnicos del Ministerio de Fomento llegados de Madrid para estudiar la solución al derrumbe le manifestaron que «en los últimos doce meses no vieron en España un desprendimiento de esta envergadura. No es nuestro clásico argayo».

La zona del derrumbe ya había sido tratada en 1980 con la construcción de un muro de hormigón «que aguantó el desplome», indicó el delegado del Gobierno, quien añadió que, «aunque la zona es problemática, el talud no avisó previamente». Ante esta situación, explicó que la zona argayada es de algo más de 20 metros, pero se actuará en un total de 70: «Todo lo que se haga estará bajo la prioridad de la seguridad, tanto durante la ejecución de la obra como posteriormente para que la N-634 no tenga ningún peligro. Todo se va a subordinar a la seguridad y no se va a escatimar en el proyecto».

A 100 kilómetros por hora

De explicar cómo se produjo el desprendimiento y de cuál será la actuación que se va a acometer en las próximas semanas se encargó César Fernández-Nespral, jefe de la Demarcación de Carreteras en Asturias. Uno de los datos más llamativos que proporcionó es que el material desprendido se precipitó sobre la calzada a 100 kilómetros por hora, lo que hizo que la barrera protectora ubicada sobre el muro de hormigón «se doblara. El desprendimiento inicial fue de unas 700 toneladas de material», mientras que con el desprendido tras sanear el talud se superaron ampliamente las 2.000.

Uno de los problemas que presenta el terreno argayado es que hay zonas de arenisca con marga (un tipo de roca débil), cuya composición empeora poco a poco con las lluvias, y para asegurarse del estado del terreno se utilizó, incluso, un dron.

Hasta ahora, se colocó una malla fina para dar seguridad a los trabajadores, pero a partir de este momento Fernández-Nespral indicó que «lo primero es el saneo del material estable del talud. En la zona alta se sujetará -a partir de pasado mañana- con una malla bulonada. Para ello, se usarán 130 bulones (barras metálicas) de 10 y 16 metros de largo, hasta una altura de 35 metros». La segunda parte de la operación consistirá en la construcción de «un falso túnel -tal y como adelantó anteayer EL COMERCIO- de 70 metros a forma de galería antidesprendimientos». Una de las características de esta estructura es que todo el techo tendrá lo que se llama 'relleno montera', compuesto de arenisca y grava, que en caso de que se desprenda alguna roca del talud quedará atrapada, impidiendo que pueda caer sobre la vecina vía del ferrocarril de Feve. Además, el muro del falso túnel que dará hacia la vía tendrá ventanas para que entre la luz en la carretera.

Los desvíos

Gabino de Lorenzo explicó que se tratarán de simultanear algunas labores de reparación para intentar acortar el plazo de cuatro meses previsto, pues estimó en dos meses la instalación de la malla bulonada y otros dos para el falso túnel.

Para desarrollar todo este operativo será necesario también un importante despliegue de la Dirección General de Tráfico en Asturias para regular la circulación durante los cuatro meses que se supone que estará cortada la carretera. Raquel Casado, directora regional, indicó que se han habilitado dos desvíos alternativos que están prohibidos para vehículos pesados y autobuses, que deberán utilizar la autovía del Cantábrico (A-8). Un dato importante es que las carreteras comarcales por las que se desviará el tráfico serán de doble sentido para los residentes, pero no así para aquellos que procedan de la N-634. Los turismos que circulen en sentido a Oviedo se deberán desviar en el centro de Arriondas por la carretera de Cuadroveña hasta Soto de Dueñas, en un trayecto de 8 kilómetros. En cambio, para quienes se dirijan hacia Santander, la ruta alternativa es la carretera PR-340, de Soto de Dueñas a Arobes, por Viabaño, con 3,4 kilómetros. Casado advirtió de que «los conductores tienen que tener en cuenta que los habitantes de la zona pueden utilizar estas carreteras en sus dos sentidos, por lo que se pueden encontrar tráfico de frente».

El alcalde de Parres, Marcos Gutiérrez, mostró la preocupación vecinal de que la utilización de las carreteras comarcales como itinerarios alternativos pueda suponer algún problema de seguridad, por lo que pidió que «se informe bien a la gente. Además, nos encontraremos con la Semana Santa y es una zona muy transitada para ir a Covadonga y el oriente de la región. Hay que reforzar la señalización desde Tráfico».

Precisamente la señalización es una cuestión que se va a potenciar desde ya e, incluso, en Lieres (Siero) se colocarán letreros informativos. También se incrementará la vigilancia en el tramo de N-634 entre Llovio y Arriondas, conscientes del incremento de tráfico que soportará ese tramo, pero se descarta que haya un aumento de accidentes en la zona, ya que la circulación será más densa y la velocidad, por tanto, más reducida.