Menú largo y estrecho de Villas Marineras

Los cocineros invitados por Villas Marineras con los alumnos de la Escuela de Hostelería de Llanes. /
Los cocineros invitados por Villas Marineras con los alumnos de la Escuela de Hostelería de Llanes.

Tres resturantes de Santoña, Baiona y Llanes ofrecieron las mejores pinceladas culinarias de las diez localidades cantábricas

GUILLERMO FERNÁNDEZ

La Escuela de Hostelería del IES Llanes ofreció ayer el III Intercambio Gastronómico de Villas Marineras, un colectivo orientado a la promoción turística, cultural y gastronómica de la costa cantábrica del que forman parte las localidades gallegas de Sanxenxo, Baiona, Ortigueira y Viveiro; las asturianas de Cudillero, Ribadesella y Llanes, y las cántabras de San Vicente de la Barquera, Santoña y Laredo. El acto central se concretó en un menú largo y estrecho, formado por seis platos y elaborados por los alumnos del centro llanisco bajó la atenta mirada de tres cocineros de prestigio: Iván Rodríguez, del restaurante As de Guía, de Santoña; Pedro Merino, del Parador de Turismo de Baiona; y el llanisco Pedro Noriega, que oficia en los fogones del restaurante Castru Gaiteru, de Celorio.

A la cita culinaria acudieron 32 comensales y los actos protocolarios estuvieron presididos por María José Benéitez, directora del IES; Ángel Vega, alcalde de Laredo y presidente de Villas Marineras; José Manuel Herrero, concejal de Turismo de Llanes; y Noelia Pérez, técnico de Quadralia, la empresa que desarrolla la implantación de la marca 'Pescados de Rula con Artes Sanos', en las lonjas de Llanes, Ribadesella y Bustio. Del servicio se encargaron los alumnos del ciclo formativo básico de restaurante, bajo la dirección del profesor Juan García Tamés.

El cocinero cántabro Iván Rodríguez se encargó de elaborar junto a una partida de seis escolares un arroz meloso con almejas, cocochas y queso valluco y un postre bajo el enunciado de crema de queso pasiego con helado de sobao. El arroz era de la variedad italiana 'carnaroli', preparado sobre un caldo de pescado, ajo, perejil y guindilla seca, mientras que la crema de queso pasiego surgía de una crema inglesa, a base de yema de huevo y azúcar, que no pasó de 80 grados en la coción.

El jienense Pedro Merino propuso como entrante una crema de almendra, vieira confitada y praliné salado, y de salida taco de lacón de Porco, sopa de patata y chorizo. La crema de almendra la realizó con almendra, ajo y caldo de gallina.

Y el llanisco Pedro Noriega triunfó con una excelente ensalada de raya escabechada, así como con un salmonete a la brasa con jugo de su caldereta. Acompañó la raya desespinada con tomate rojo, guacamole y cebolla roja marinada en vinagre y naranja.