Santa Rita llena Llanes y Arriondas

Hacía 30 años que Arriondas no veía la procesión de Santa Rita y la de ayer fue multitudinaria . /
Hacía 30 años que Arriondas no veía la procesión de Santa Rita y la de ayer fue multitudinaria .

Cerca de medio millar de personas abarrotaban las tres naves de la basílica de Llanes, una buena parte de ellas llegadas desde Torrelavega

GUILLERMO FERNÁNDEZ

Con fervor y enorme participación vecinal, Llanes y Arriondas celebraban ayer festejos en honor a Santa Rita de Casia. En Llanes, cerca de medio millar de personas abarrotaban las tres naves de la basílica y la iglesia parroquial de Arriondas estaba colmada por los devotos que más tarde iban a recuperar una procesión con 30 años de ausencia.

La eucaristía de Llanes la oficiaba el párroco Florentino Hoyos, asistido por el sacerdote Rodobaldo Ruisánchez, y fue cantada por el coro parroquial. En su homilía, Hoyos recordó que Santa Rita «no tuvo una existencia fácil, sino una vida de padecimientos en su matrimonio, con sus hijos y hasta con la propia comunidad religiosa». De la santa de Casia significó que nos había dejado «un buen ejemplo y por eso hoy, después de más de 500 años, recordamos su vida, sus gestos, su entrega y su amor a Jesucristo».

Al finalizar la misa se formó una concurrida procesión que recorrió las principales arterias del casco histórico de la villa. El estandarte de la Asociación de Santa Rita lo trasladaba Rafael Sobrino 'Falín' y de sujetar las borlas se encargaban Carmina Pernía y Feli Cornellana. Las andas con la imagen de Santa Rita sobre un tupido manto de rosas rojas iban a hombros de los lugareños Javier Abello, Antonio del Río, Manuel Pumares y Agustín Martín. Decenas de mujeres, cerca de un centenar de ellas llegadas desde Torrelavega, acompañaban el cortejo.

La jornada festiva en Arriondas se iniciaba con un pasacalles a cargo de la banda de gaitas Villa de Xixón y a mediodía daba comienzo la función religiosa en la que participaron ocho sacerdotes de diferentes parroquias de la comarca. La expectación en el templo era máxima y no cabía un alfiler. La esperada procesión resultó muy concurrida y formando parte del cortejo aparecía un ramo de pan artesanal donado por la Asociación de Profesionales del Comercio de Arriondas. El ramo se subastó al final de la mañana en beneficio de Cáritas y los que se animaron a participar en las pujas se mostraron solidarios.

Por la tarde hubo una exhibición de lanzamiento de peonza, un festival de tonada y para la noche estaba prevista la verbena.