El Principado da las llaves de cinco viviendas sociales en Cangas y Parres

Ana Rivas, Marcos Gutiérrez Escandón, Lucía Ramos, Graciela Blanco, Samantha Fabián y su hijo, y Marina Fernández, en Parres. /
Ana Rivas, Marcos Gutiérrez Escandón, Lucía Ramos, Graciela Blanco, Samantha Fabián y su hijo, y Marina Fernández, en Parres.

Los nuevos propietarios mostraron su alegría al poder contar con unos alquileres adaptados a sus ingresos

SHEILA VACA

Nueva etapa de cambios y mudanzas para unas cuantas familias de la comarca oriental asturiana. El Principado, de mano de la consejera de Bienestar Social, Graciela Blanco, y la directora general de Vivienda, Ana Rivas, hizo entrega en la mañana de ayer a sus futuros inquilinos de las llaves de cinco viviendas sociales repartidas entre Parres (3) y Cangas de Onís (2), adjudicadas por sorteo hace apenas un par de meses. Y es que unos pisos así son una gran ayuda en tiempos de apretarse el cinturón, como bien lo aseguraron ayer los afortunados, que iniciarán ahora un cambio importante en sus vidas.

Samantha Fabián Rodríguez, Lucía Ramos Blanco y Marina Fernández González fueron las protagonistas ayer en Parres. Samantha era la primera vez que participaba en un sorteo y la suerte la acompañó. «Es una alegría muy grande, como si fuera la lotería», indicaba esta joven de 23 años que tiene dos hijos. Igual de contenta se mostraba Lucía, de 32 años, que llevaba tiempo intentado ser una de las afortunadas hasta que por fin se llevó el gato al agua. La más veterana de todas, Marina, de 67 años, dejará Llau para vivir en Arriondas, junto a sus hijas. «Estoy muy contenta. A veces me daba un poco de miedo estar sola por las noches en el pueblo», decía con los ojos llenos de lágrimas.

Las tres viviendas se encuentran en Arriondas, dos de ellas en la calle Noceda y una en Argüelles, tienen una superficie útil de entre 39,85 y 57,36 metros cuadrados y cuentan con uno o dos dormitorios, pero además todas disponen de trastero. Y lo que es más importante, el precio del alquiler se acomodará a las circunstancias económicas de las familias adjudicatarias. En algunos casos pasarán a pagar la mitad de lo que pagan ahora.

Los dos pisos que se entregaron ayer en Cangas de Onís -de uno y cuatro dormitorios y ambos bajos- han sido previamente reparados para que los nuevos inquilinos puedan disfrutar de ellos en plenas condiciones. El arreglo de estos pisos le ha costado al Principado 11.451 euros y se ha llevado a cabo dentro del plan de choque impulsado por la Consejería de Bienestar Social y Vivienda para recuperar y poner a disposición de la ciudadanía el mayor número de pisos vacantes. Natalia Alonso, una de las adjudicatarias, entró y salió del Ayuntamiento cangués con una sonrisa dibujada en su rostro, porque la llave de esa nueva vivienda se asemeja a un billete de la bonoloto premiado. «Es una alegría muy grande porque podremos seguir viviendo en Cangas pero con mejores condiciones para mi pareja y mi niño», apunta esta joven.

«Gran parque»

Los de ayer fueron los primeros pisos entregados en el presente mandato «pero no serán los últimos ni mucho menos». Quienes no han tenido tanta suerte en estas convocatorias podrán seguir intentándolo, tal y como alentó la consejera de Bienestar, porque la idea del Principado es «seguir recuperando casas porque Asturias tiene un gran parque de viviendas públicas para que la gente se siga beneficiando». Además de felicitar a las familias agraciadas, les invitó a cuidar las propiedades «porque mañana pueden estar otros viviendo en ellas».