«No entiendo la intención perseguida con la votación popular del cartel del Sella»

Agustín Aramburu posando frente a su obra hecha cartel./
Agustín Aramburu posando frente a su obra hecha cartel.

autor del cartel definitivo del 79 Descenso Internacional del Sella. El parragués apuesta por «relanzar esta convocatoria entre las escuelas de arte» y crear un departamento cultural «dentro del CODIS»

ANDREA INGUANZO

Hace casi una década que los pinceles de Agustín Aramburu pintaron un cuadro colorista, alegre y vinculado a la fiesta de 'Les Piragües'. Nunca pensó que, habiendo pasado todo este tiempo, en la 79 edición del Descenso Internacional del Sella se convertiría en el cartel anunciador. Caprichos del destino. El parragués presentó su obra en otras ocasiones como candidata a ilustrar el cartel del Sella, pero por unos motivos u otros decidió acabar retirándola del concurso. Las vicisitudes que rodearon a la búsqueda de folletín para este año le empujaron a ofrecerla al CODIS de nuevo y, finalmente, su objetivo es una realidad.

-¿Qué siente un parragués y un amante del Sella como usted cuando un cuadro suyo ilustra el cartel anunciador?

-Muchísima ilusión. Es un cuadro que ya presenté en dos ocasiones como candidato a esto mismo, pero que finalmente retiré porque la votación popular en las redes sociales no me gustaba. Ahora, viendo todo lo que había pasado con hasta dos carteles anteriores, decidí llamar al Comité Organizador (CODIS) y ofrecerlo de nuevo y, para mi sorpresa, lo aceptaron.

-¿Cómo describiría la obra?

-Se trata de una composición muy elaborada que, bajo mi punto de vista, refleja muy bien lo que es la fiesta de 'Les Piragües'. Muestra la alegría, la luz, la fiesta y el deporte, representando únicamente los collares, las banderas de los países participantes en el descenso y los remos.

-Está cargado de simbología...

-Sí, sin duda. Se identifica la celebración con esos collares de colores, el fondo de agua y la participación internacional, en forma de letras, que siempre nos ha proyectado en el resto del mundo como un referente deportivo. Los remos hacen referencia al piragüismo y, bajo mi punto de vista, no tiene que contar con nada más para evidenciar de qué se está hablando y qué se está representando.

-¿Cuándo pintó este cuadro?

-El cuadro tiene unos 18 años. Del original al que vemos ahora hubo unas cuantas modificaciones. Al principio, por ejemplo, no tenía remos. Cuando te presentabas hace años al concurso para conseguir elaborar el cartel del Sella había unas bases que dejaban muy marcado el hecho de que debían aparecer de manera obligada una serie de elementos, como los puentes de Arriondas y Ribadesella o el tren fluvial, y algo diferente resultaba romper con la estética habitual. Pero yo siempre fui de la opinión de que la fiesta de 'Les Piragües' se puede representar de una manera más artística sin necesidad de incluir tantos y tantos elementos. Aquí está la prueba. Aunque sea un cartel con mucho colorido, a la vista resulta más limpio sin tantos iconos.

-¿Dónde se había podido ver anteriormente?

-Los riosellanos seguro que lo recuerdan porque, hace muchos años, estuvo colgado en el bar de la célebre fiesta de San Juan en la villa. De ahí que algunas personas me estén diciendo ya que les resulta familiar el diseño, porque tiene solera.

-¿Cree que, al contrario que los dos anteriores, este está gustando a la gente?

-En Arriondas y Ribadesella, que es igual donde la gente siente más esta fiesta, están entusiasmados o, al menos, eso es lo que a mi me trasladan. Les llega lo que yo intenté transmitir. Sé que ya hay ganas de verlo por muchos sitios colgado.

-¿Cómo valora la polémica derivada de los dos carteles anteriores?

-Ha sido un asunto que ha levantado gran expectación y ha tenido mucha repercusión, aunque fuese negativa. Eso demuestra el interés de la gente por 'Les Piragües' y su implicación y, por esa parte, es algo bueno. En relación a los carteles, no voy a entrar a valorarlos por su contenido, pero sí diré que con el sistema de votación utilizado no estoy de acuerdo. No es ni democrático, ni justo, ni leal. La gente vota sin implicarse, incluso a veces de broma, y elige quizá al menos válido, de cachondeo. No entiendo la intención que se busca con este sistema, pero creo que nunca va a ser objetivo. Ganará siempre el que más amigos tenga o el que más se mueva para conseguirlo.

Sección cultural

-¿Cuál es, a su juicio, el sistema indicado?

-Un jurado profesional. Pero previamente creo que sería interesante darle una mayor relevancia invitando a participar a profesionales, gente de escuelas de arte, darle una relevancia mucho mayor para que los resultados sean diferentes. Falta mucho trabajo en el ámbito cultural dentro de la organización de esta fiesta.

-¿A qué se refiere?

-Yo creo que el trabajo que desarrolla el CODIS es excelente, pero pretender que salga de su ámbito, que es el deporte, quizá es exigirle demasiado. Si se crease una sección cultural dentro de la organización del Sella se podrían potenciar otra serie de cosas, como exposiciones, un concurso de fotografía, etcétera.

-Un trabajo que están iniciando colectivos como 'Selleros'...

-Selleros trabaja para darle un realce a la fiesta, cuyo espíritu se estaba perdiendo. Yo, desde crío, no recuerdo una edición de 'Les Piragües' tan emocionante como la del año pasado. Tratamos de entusiasmar a los vecinos, que participen más y se impliquen, para que esta fiesta no sea nada más que salir un día y coger una moña. Es importante también el encuentro entre concejos limítrofes. El Sella es la fiesta que nos representa a todos los asturianos.

-¿Apostaría, como parece que hacen los propios municipios, por un trabajo conjunto y lejos de los localismos?

-Por supuesto. Para mi el Sella no es solo Arriondas y Ribadesella, sino todos los concejos cuyos afluentes vierten a este río. Onís, Amieva, Ponga, Oseja de Sajambre, Nava y Piloña son, para mi, parte importante de esta fiesta y deberían contar con una participación mucha más activa dentro de ella. Para conseguirlo yo creo que habría que empezar por motivar a los ayuntamientos y, además, a la gente joven. Dejarles claro que la fiesta es de ellos y para ellos.