Dionisio ya recibe a los vencedores

Un instante de la ceremonia de izado de banderas riosellana. /
Un instante de la ceremonia de izado de banderas riosellana.

El colectivo de amigos del padre del Descenso del Sella homenajea su figura con una placa

ANDREA INGUANZO

Que era merecido, es algo que sobra comentar. El homenaje que ayer se rindió a la figura del fundador del Descenso Internacional del Sella fue emotivo, justo y necesario. La asociación Amigos de Dionisio de la Huerta descubría una placa en homenaje a todo lo que este catalán de nacimiento y asturiano de corazón trabajó por la Fiesta de las Piraguas. En uno de los pollos de la bajada lateral del puente que une en la capital riosellana la villa y la playa, luce desde ayer esta insignia que recuerda que ese es el «puente meta de Dionisio de la Huerta». Allí desde donde él mismo vio terminar la competición a los «vencedores del Sella», porque para él «todos los piragüistas, independientemente del puesto que alcanzasen en la prueba, eran vencedores tras cruzar la meta».

en contexto

De la Huerta fue, para muchos, «un visionario». «Hace más de 80 años se dio cuenta del potencial que tenían este río, el deporte del piragüismo y una fiesta que se ha convertido en la de todos los asturianos». Así lo contaba tras descubrir la placa el vicepresidente del colectivo, Alberto Estrada, que recordó que este reconocimiento «lo debatimos con el Ministerio de Fomento, pues el puente es de su titularidad». «No es que se le cambie el nombre a la infraestructura, pero no creo que sea difícil que la gente empiece a conocerlo como tal, con el nombre de Dionisio, porque esta es su meta, antes de que se colocase esta placa». Estrada defendió la iniciativa del colectivo Amigos de Dionisio de la Huerta como la respuesta a un fuerte reclamo popular. «Siempre se habló de una calle, una plaza, etcétera. De hecho, en Ribadesella, hubo una plaza con su nombre pero ni siquiera hay una placa que lo conmemore. Este homenaje es totalmente merecido», defendió.

Para levantar la bandera multicolor del Sella, que cubría la nueva insignia, quisieron estar presentes las autoridades locales, con la alcaldesa de Ribadesella a la cabeza, y representantes del Comité Organizador del Descenso Internacional del Sella (CODIS), entre los que no faltó el presidente, José Antonio Modino. Acompañando a la comitiva, que para presentar la cerámica incluso cortaron el tráfico sobre el puente, se encontraba el riosellano Emilio Serrano, quien insinuó la idea de que en este mismo puente se coloque un busto del homenajeado. Un nuevo proyecto que ilusionó al colectivo.

Parejo a este acto, en Gijón se está presentando esta semana una exposición sobre los 86 años de legado de De la Huerta, en la que se muestran documentos, fotografías y recuerdos del trabajo realizado por el que está considerado como «el padre del Sella». Hoy, en el marco de esta cita, Amigos de Dionisio de la Huerta entregará sus medallas de plata y oro, la primera a Pachi Perurena, Presidente de la Federación Internacional de Piragüismo y vencedor del Descenso en 1967 junto a Pedro Cuesta, y la segunda al colectivo Selleros de Arriondas.

Banderas al aire

Ribadesella celebraba además, minutos antes de este homenaje, un descafeinado izado de banderas. Sin la representación del Ayuntamiento consorte, el de Parres, y con poquísima afluencia de público se procedió a levantar una a una las banderas autonómicas, mientras sonaban por megafonía los himnos correspondientes.

La nota de color la puso el joven Mario Basilio, que desde su silla de ruedas y acompañado por su madre, lucía como nadie una montera picona y, además de ser una de las manos que ayudaron a subir una de las telas, no dudó en entonar a viva voz los himnos de Asturias y de España. «Es el mayor de los entusiastas de las piraguas», comentaba los que le conocen.