Parres solicita una revisión de los valores catastrales para poder reducir el IBI en 2016

El alcalde considera que no se ajustan a los del mercado actual y deben adecuarse porque su última actualización tuvo lugar en 2008

SHEILA VACA

El Ayuntamiento de Parres se encuentra en una situación económica «bastante buena», según explica el propio alcalde, Emilio García Longo y por ello, se ha puesto en contacto con la Gerencia del Catastro para que este organismo actualice los valores catastrales, «que fueron revisados por última vez en 2008, en plena burbuja inmobiliaria». El regidor parragués entiende que esa valoración «no se ajusta con los valores de los mercados actuales de 2015» y por ello considera que deben adecuarse. Con todo esto, desde el Consistorio achacan a esa circunstancia el aumento producido en el recibo del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), pese a que el tipo impositivo que grava el Ayuntamiento es el más bajo de la comarca y no ha sufrido modificaciones sustanciales desde hace 10 años, manteniéndose en el 0,65.

«Nos pusimos en contacto con la Gerencia del Catastro para exponerles nuestra situación y han dicho que ese ajuste es razonable, así que lo estudiarán, aunque lleva su tiempo», indicaba Emilio García Longo. Por ello confían en que esa bajada del IBI se haga efectiva en 2016. La buena situación económica de la Hacienda municipal posibilita, según el alcalde, que esa rebaja sea posible sin que ello implique poner en peligro la economía del municipio. «Miramos el impacto que supondrían y vimos que hay margen para llevarlo a cabo. Además, los vecinos lo notarán cuando les llegue el recibo, que es lo más efectivo», sumaba el socialista.

Sesión plenaria

Por otro lado, el Ayuntamiento de Parres aprobó por unanimidad, durante la sesión plenaria celebrada ayer, la propuesta de los socialistas de amortizar el pago a proveedores firmado con Bankia «debido a la saludable situación económica del Consistorio, que en el ejercicio de 2014 dejó un remanente de tesorería de más de 800.000 euros», por lo que el plan de 2012 fijado a 10 años, se liquida en tres.

Otro de los aspectos llevado a pleno fue la modificación del expediente de una de las fincas que tuvieron que ser expropiadas para llevar a cabo el proyecto de renovación de la red de abastecimiento de agua que se está llevando a cabo. «En los documentos aparecían menos hectáreas de las que realmente eran y simplemente se añaden las que faltan», explicó García Longo.