Limpieza récord para las Piraguas

Limpieza récord para las Piraguas

«Había más gente, pero también más tranquilidad», afirmó un operario el día posterior al descenso, algo que ha repercutido en las labores de limpieza

PELAYO ARIAS

Tras una intensa semana de celebraciones, ayer domingo comenzaban las también intensas labores de limpieza. Ribadesella y Arriondas recuperaban su aspecto habitual a primeras horas de la mañana, haciendo frente desde antes del amanecer a las secuelas de la Fiesta de las Piraguas. Limpieza en tiempo récord cuando se trata de una festividad como ésta.

Desde el Ayuntamiento riosellano se estima que han sido 163 las toneladas de basura recogidas. Este año se adelanta un día la vuelta a la normalidad de la villa, alargando la jornada de limpieza hasta las 8.30 horas del domingo. En la calle Comercio se ha llevado a cabo un «plan de choque de limpieza integral», en palabras de la propia alcaldesa. Esto ha sido posible gracias a la nueva decapadora utilizada. El coste total del dispositivo completo de saneamiento ha sido de 37.000 euros.

Cabe destacar tres incidencias graves en el servicio de agua. La primera en la línea general, a la altura de la Huertona, frente de la zona de acampada de La Mediana. Y otra importante en la distribución de la 2º línea de la playa de Santa Marina. Todas se resolvieron durante la jornada de ayer. En cuanto a los aparcamientos, la regidora riosellana comentó que se han llenado todos los que el Ayuntamiento puso a disposición de los usuarios. En Truyes se habla de más de 700 vehículos, mientras que en la Huertona se completaron entre la noche del viernes y la mañana del sábado las 500 plazas habilitadas.

En Arriondas aún no se disponen de cifras definitivas de basura recogida, pero las estimaciones hablan de unas 70 toneladas de desperdicios. A la espera de la confirmación de los datos, hablamos de 46 toneladas menos de deshechos que en la edición de 2014.

Desde la empresa encargada de la limpieza, Emilio Llamedo comentaba que fueron unos 40 los operarios que se encargaron de adecentar la localidad para devolverla lo más rápido posible a su estado habitual. «En la plaza del Ayuntamiento llegaba la basura a la altura de la rodilla», comentaban ayer por la mañana una de las encargadas de la limpieza, «pero aún así, en general, esperábamos más basura». En el parque de la Concordia la situación era más moderada que en otras ediciones y se pudo ver a muchos de los selleros que acababan de recoger sus pertenencias utilizar los contenedores de basura, facilitando la recogida.

Era el propio Llamedo el que comentaba que en Arriondas este año «había más gente, pero también más tranquilidad», aludiendo al ambiente en la capital parraguesa. Y aunque sea una opinión enfrentada a la que la mayoría ofreció durante éste fin de semana, él más que nadie sabe de lo que habla.