«El fin de semana del Aquasella ha sido mucho mejor que el de las Piraguas»

Cientos de tiendas de campaña ocuparon la zona del festival, que mostró este aspecto durante el fin de semana . /
Cientos de tiendas de campaña ocuparon la zona del festival, que mostró este aspecto durante el fin de semana .

El festival, que por primera vez en 19 años no ha coincidido con el Descenso del Sella, deja un gran impacto económico en Arriondas

PELAYO ARIAS

Las expectativas se han visto cumplidas. Los hosteleros celebran el cambio de fechas del que es el festival de electrónica más importante del norte de España, el Aquasella, que desde hace 19 años coincidía con la Fiesta de les Piragües, buque insignia del verano en Asturias. Las miles de personas que acudieron al festival dejaron muy buen sabor de boca en la capital del concejo de Parres, que celebra esta separación.

Francisco Villaverde, del Hotel La Casona del Sella, cree que «deberían haberlos separado hace 15 años». «Todas las habitaciones completas, el comedor a rebosar para servir comidas. ¡Yo le doy un 10!. Si es por mí, que no se les ocurra volver a juntarlos nunca», añadía, encantado tanto con la organización como con el gasto que dejaron los asistentes. Coincide con Nobel Martínez, del Bar La Xunca, que espera que el año que viene se repitan las dos celebraciones en fines de semana diferentes. «Ha sido muy positivo para el negocio, hemos alargado la temporada», comentaba, muy satisfecho con la situación.

Lidia Santervas y su hija, Lidia Marrón, del Bar Ébano, no pueden estar más contentas. «Lo mejor que han podido hacer, para el negocio este fin de semana ha sido mucho mejor que el de las Piraguas. He tenido que ir a comprar a Cangas de Onís porque han arrasado con todo», admitía la madre. «Además, la gente ha sido muy educada y no hemos tenido ningún problema. Se nota el poder económico de los asistentes. Aquí hemos tenido gente de Estados Unidos hasta con traductor», relataba Santervas, muy complacida con los jóvenes y no tan jóvenes que se desplazaron hasta Arriondas para continuar con la fiesta tras el festival. «Ayer a las 5 de la mañana ya no nos quedaba nada», comentaba su hija, más que satisfecha con el ambiente festivo que se vivió este fin de semana.

Durante la fiesta del Descenso la gente de la zona ya se mostraba encantada con el ambiente, y ahora que echan la vista atrás, se confirma la opinión. Belisario Suárez, de la Sidrería El Mirador, cree que esta separación «ha permitido que ambas fiestas se puedan disfrutar mejor. Se han recuperado los valores del Descenso». «Estamos muy satisfechos, ha supuesto una inyección económica increíble para la zona, desde el jueves por la noche hasta el lunes», comentaba ayer cuando todavía algún festivalero rezagado disfrutaba de los encantos de la villa, y de los desayunos que los bares y restaurantes ofrecen.

«El ambiente ha sido muy bueno, y la gente muy educada. Es mucho mejor así», sentenciaba Victor Bertoa, de la Sidrería El Submarino, sumandose a las opiniones positivas, mientras servía cafés y pinchos a los grupos que aún se despedían ayer de Arriondas.

Pero no todas las opiniones podía ser favorables, y la nota discordante la ponían varios vecinos, ajenos al mundo de la hostelería, que creen que dos fines de semana de juerga el mismo mes son demasiado para un pueblo tan pequeño. Aún así, todos coinciden al admitir que la asistencia de visitantes y público no se ha resentido por la separación, y que incluso ha beneficiado a los ambientes de ambas fiestas.

El festival supone ya una cita ineludible del verano asturiano, y congrega en la localidad parraguesa a los mayores fieles mundiales de la música electrónica. La fiesta finalizó sin ninguna incidencia registrada y se despide hasta el año que viene de Arriondas con un importante impacto económico tras de sí.