«La paralización de la obra supone unos riesgos mayores que el hecho de continuar con ella»

Emilio García Longo. /
Emilio García Longo.

El Ayuntamiento de Parres, a la espera de los informes técnicos, no respalda la idea de posponer la renovación de traída de agua de Arriondas

PELAYO ARIAS

El Ayuntamiento de Parres apuesta por continuar con las obras de renovación de la red de aguas de la capital. El alcalde, Emilio García Longo, tras reunirse ayer con la dirección técnica de la actuación, aseguraba que las averías que ha sufrido la localidad no están directamente relacionadas con las obras. «Los riesgos de paralización son, desde mi punto de vista, mucho mayores a los que podría implicar continuar con la obra. De momento no hay una decisión tomada», aseguró. Y es que el proceso de detención de los trabajos podría retrasar la solución definitiva a esta situación hasta el verano de 2016. «Si la empresa quedase disconforme y tuviese que rescindirse el contrato, habría que hacer una nueva licitación, un nuevo proceso de adjudicación y contratación», aseguraba el regidor. «Lo que se está haciendo nos da la seguridad de tener un servicio de calidad durante treinta años», añadió.

Los vecinos se manifestaban el viernes en contra de los cortes de suministro sufridos durante las últimas semanas y reclamaban soluciones al Consistorio. La opinión general era que las obras debían haberse parado durante la temporada turística. Entre 2011 y 2014 la red sufrió más de 60 averías y en los últimos meses, cuando la población habitual de Arriondas se ve duplicada, el suministro de agua se ha visto interrumpido en más de 3 ocasiones. Hace unos días una nueva avería dejaba a la capital parraguesa sin abastecimiento durante tres días. «El problema no es la reparación de las averías, que es rápida, sino la tasa de reposición del deposito, que tiene una capacidad de 800 mil litros», afirmaba García Longo. La presencia de turistas y visitantes aumenta el consumo de agua y desde el Ayuntamiento «se metieron alrededor de un millón de litros cúbicos en el deposito auxiliar de Pendás, más todo lo que entraba en el general».

Los técnicos señalan varios problemas para continuar con los trabajos una vez acabe el verano. El principal sería el tipo de terreno, muy arcilloso, y que con las precipitaciones propias del otoño haría inviable el desarrollo de las obras, pues sería imposible el trabajo de la maquinaria y la circulación de los vehículos. Aunque el alcalde asegura estar a la espera de los informes técnicos para tomar una decisión, parece claro que el Ayuntamiento apuesta por finalizar la actuación con la mayor rapidez posible.