Los cosecheros de castañas celebran una producción que supera las previsiones

Belén San Martín, de la localidad de La Roza, seleccionando castañas, que el domingo llevará al certamen que se celebra en Arriondas, que este año celebra bodas de plata. /
Belén San Martín, de la localidad de La Roza, seleccionando castañas, que el domingo llevará al certamen que se celebra en Arriondas, que este año celebra bodas de plata.

El fruto no es demasiado grande en esta campaña, aunque apuntan que «se las ve muy sanas y brillantes, que es lo principal»

SHEILA VACA

En pleno otoño y con el invierno a la vuelta de la esquina llegan una serie de elementos característicos de esta etapa del año, entre ellos las castañas. Un fruto seco apenas calórico y rico en hidratos de carbono que se puede comer crudo, hervido, asado o dulce. Estos días es fácil ver como los cosecheros de castañas del concejo de Parres salen en busca de ellas. Muchas se despacharán en el Certamen de la Castaña de Arriondas el próximo 8 de noviembre, que este año cumple sus bodas de plata, otras se venderán en otros mercados y el resto, servirá para el consumo propio.

La importancia de la cita parraguesa logra atraer todos los años a miles de personas, que se concentran en la capital del concejo y que demandan las apreciadas castañas, sabrosas y nutritivas. Apañar castañas no es una tarea fácil, «hay que tener paciencia» y, por ello, hace falta un relevo generacional que tire del carro porque la mayoría de los cosecheros tienen muchos años de trabajo a sus espaldas. No obstante explican que la producción este año «no ha estado del todo mal», de hecho, mejor de lo previsto.

Hortensia González, vecina de la localidad de Huexes, explica que el mayor problema con el que se han encontrado «ha sido la seca», pero nada demasiado gravoso. «Agosto seco, castañas al cesto», dice entre risas esta veterana que lleva años participando en el certamen que Arriondas dedica al fruto.

Aún le queda todo el mes de noviembre y principios de diciembre para sumar kilos del fruto seco, aunque ya empieza a echar el ojo a aquellas que venderá este domingo. «La verdad es que no son muy grandes, pero se las ve muy sanas que es lo principal. Debemos tener unos 300 kilos recogidos, pero no me gusta recogerlas muy pronto porque se estropean. Tienen que estar brillantes y sobre todo, buenas», subraya. A ella la ayuda su hija Charo, que «es muy trabajadora y activa. Yo como tengo más paciencia, me dedico a seleccionarlas mientras veo la tele», explica risueña.

Echa la vista a atrás y recuerda cómo de pequeña iba con su madre a la plaza del cañón de Arriondas para vender castañas y «de aquella las bajaba mi madre en un cesto en la cabeza. Fíjate si han cambiado los tiempos», señala. «Entonces venía muchísima gente a comprar que se llevaba camiones llenos de castañas. Ahora son más bien particulares», añade. Además, espera que el Ayuntamiento de Parres eleve un poco más el precio de venta ya que es él quien lo establece. «Las valdunas y parrucas suelen ser un poquitín más caras, pero es que hay infinidad de variedades», comenta Hortensia. Variedades que solo pocas personas son capaces de distinguir tan bien como ella. Las separa, las mete en diferentes cestinos y les pone una etiqueta 'made in Huexes' con forma, cómo no, de castaña.

Al certamen no solo llevará el producto estrella sino también una pequeña representación de la huerta que tiene en casa: berza, coliflor, brócoli, fabes de todas clases, patatas y tomate mexicano.

A salvo de los jabalíes

En su casa de La Roza Parres, Belén San Martín también almacena centenares de castañas de una cosecha «que ha ido más o menos». La falta de la lluvia es uno de los aspectos que influye en el tamaño del fruto, pero pese a ello «hemos tenido la suerte de que no nos han atacado los jabalíes». A Belén también la ayuda cuando puede su hija Beatriz. «Antes ibas con una pértiga para menear el árbol para que cayeran y las dejábamos en un montón. Eso ahora es imposible porque lo pueden encontrar los jabalíes. Esperamos a que estén ya abajo y las recogemos», indica mientras selecciona unas cuantas que porta en una bolsa.

Lleva desde principios de octubre apañando y todavía le quedan varias semanas más. «No serán muy grandes pero sí están sanas», advierte. Su mayor consumo tiene lugar durante el mes de diciembre, quizá por tradición, principalmente en las dos semanas precedentes a las fiestas de Navidad y año nuevo. Este año el Certamen de la Castaña y Productos de la Huerta de Arriondas volverá a celebrarse en el centro, ocupando parte del parque de La Llera, parte de la plaza del Ayuntamiento y los alrededores.