Muchas castañas y pocas ventas

El recinto ferial instalado en la plaza del Cañón estaba a rebosar en la mañana de ayer durante el Certamen de la Castaña. /
El recinto ferial instalado en la plaza del Cañón estaba a rebosar en la mañana de ayer durante el Certamen de la Castaña.

Su precio oscilaba entre los 3 y los 5 euros el kilo en función de las variedades. La más demandada por el público era la Valduna

TERRY BASTERRA

La castaña es un fruto seco cuyo consumo se asocia más a la temporada de otoño e invierno que a las altas temperaturas de este veranillo de San Martín de estos últimos días. Quizá esta haya sido una de las causas por las que las ventas de esta producción agroalimentaria no han alcanzado los niveles que esperaban los productores que este fin de semana han asistido al XXV Certamen de la Castaña de Arriondas, pese al numeroso público que se acercó al recinto ferial en la jornada de ayer. Y es que, salvo en casos puntuales, todos coincidían en que este año «ha venido mucha gente, pero la mayoría se dedicaba más a mirar que a comprar».

Ayer se celebraba la jornada principal de esta cita en la que han participado cerca de una veintena de recolectores de este fruto seco y otros 20 agricultores de frutos de la huerta, muchos de los cuales también ofrecían en sus puestos castañas. No faltaron tampoco numerosos productores agroalmientarios ni tampoco los artesanos. En total en el recinto ferial se podían visitar cerca de un centenar de puestos. En cuanto a la castaña en sí, la gran protagonista, se pusieron a la venta cerca de 2.000 kilos de este fruto seco. El precio base era de 3 euros el kilo, aunque algunas variedades como la Valduna, la más apreciada por los consumidores por su sabor, se vendía a 4,5 euros el kilogramo.

«Se vende poco y lo que más la Valduna, que es la que más gusta», indicaba el lavianés Rubén Sánchez Muños, quien destacaba que la cosecha de este año «ha sido irregular». «Unos castaños han dado mucho mientras que otros estaban poco cargados». Tampoco tuvo grandes ventas Rosa Rivera Rodrigo, de la localidad de Cirieño, en Amieva. «Las castañas de este año está muy buena pero las ventas han ido regular. Menos mal que tenemos gochos para cebarlos con ellas», se consolaba esta recolectora.

Mejor les fue al puesto de la parraguesa Hortensia González. Se llevaron el primer premio en la categoría de castañas (segunda fue la también parraguesa María Belén San Martín) y el segundo en el de productos de la huerta. Su nieta Denís Martínez indicaba que «las ventas no nos han ido mal. De las Valdunas hemos vendido todo y de las demás variedades cerca de la mitad. «Como la castaña no es un producto caro la gente se la puede permitir», explicaba Martínez. Ellas fueron los que más cantidad de castañas llevaron al certamen con más de 500 kilos.

El pregón del certamen lo leyó Antonio Trevín, la misma persona que lo hizo hace 25 años en la primera edición de esta fiesta dedicada a la castaña e impulsada por la sociedad Amigos de Parres.

El galardón a los Paisanos del Año recayó en esta edición en el matrimonio formado por Ángeles Canto Granda y Manuel Castaño Cabrales, de la localidad de Llau.

Pastoreo tradicional

Por su parte la consejera de Desarrollo Rural, María Jesús Álvarez , recordó que el Principado tiene en marcha un plan estratégico sobre el castaño para potenciar tanto este árbol como su fruto. Para ello se están identificando sus masas forestales en la región, realizando injertos de variedades locales como la Valduna o investigando en el Serida para reducir el efecto de enfermedades como el chancro.

Álvarez también indicó que el Principado ha aprobado declarar cerca de 200.000 hectáreas de pastizales como zonas de pastoreo tradicional, lo que permite a estas superficies desarrollar un nuevo coeficiente de admisibilidad de cara a la Política Agraria Común, algo que podría permitir a los ganaderos que hacen usos de estos pastos recibir en próximos ejercicios unas subvenciones por superficie más elevadas que las actuales.