Fallece a los 91 años el actor riosellano Saturno Cerra

Saturno Cerra, en 2011, mostrando los afiches de las películas que rodó a lo largo de su vida. /
Saturno Cerra, en 2011, mostrando los afiches de las películas que rodó a lo largo de su vida.

Rodó spaghetti western bajo la dirección de Sergio Leone con Clint Eastwood y las espectaculares Claudia Cardinale y Sofía Loren

GUILLERMO FERNÁNDEZ

A la edad de 91 años fallecía el pasado sábado en Sebreño el riosellano Saturno Cerra Pendás, un hombre de oficios múltiples que participó en el rodaje de decenas de películas y que destacó a lo largo de su vida como pintor, ávido lector, cocinero ocasional y jugador aficionado de golf. Su primer trabajo cinematográfico fue en una telenovela brasileña, en la ciudad de Sao Paulo, y de vuelta a España se especializó en el western americano por tierras de Almería, donde llegó a compartir escenario con actores tan consagrados como Clint Eastwood, Henry Fonda, Charles Bronson y Anthony Queen o espectaculares actrices como Sofía Loren o Claudia Cardinale. En la década de los cincuenta del pasado siglo XX, trabajaba en unos grandes almacenes madrileños y era uno más entre los que frecuentaban las tertulias de Gregorio Marañón y José Martínez Ruiz 'Azorín'.

Al finalizar la Guerra Civil, con apenas 15 años, Saturno Cerra comenzó a trabajar como peón de albañil por diferentes localidades del concejo de Ribadesella. Le gustaba pintar y como carecía de lápiz y papel se entretenía dibujando figuras con la masa de cemento y arena que cada día le tocaba envolver. Emigró a Madrid y consiguió empleo en Galerías Preciados, establecimiento fundado en el año 1943 por el asturiano Pepín Fernández. Se convirtió en un dependiente estrella hasta el punto de llegar a facturar una media de siete millones de pesetas anuales. Pero Madrid y la miseria de una España de postguerra le generaba inquietudes por lo que Cerra tomó la decisión de emigrar.

Peregrinó por las embajadas de Canadá, México y Australia, donde le denegaban el visado de entrada al país mientras no consiguiera ser reclamado por alguna empresa o familiares. Un día llamó a la puerta de la de-legación brasileña, donde le abrieron las puertas de par en par y en menos de 24 horas viajaba desde Barajas hasta Sao Paulo, ciudad en la que hizo de todo para poder ganarse las lentejas de cada día.

Hasta que un amigo le propuso participar en el rodaje de una telenovela y más tarde le llegó un papel aceptable en la película 'Bruma seca', cinta para la que también diseñó la escenografía. El dinero a cobrar era escaso y se trasladó a la ciudad de Santos, donde encontró un extraordinario filón al vender decenas de cuadros a una pareja de estadounidenses, exportadores de café y empeñados a comprarle toda la producción.

Regresó a España en 1964 para visitar a su madre en Sebreño y un posterior viaje a Madrid le colocó en la senda de Almería, donde Sergio Leone rodaba los conocidos spaghetti western. Para Leone trabajó en 'El bueno, el feo y el malo', aunque la primera película de su etapa almeriense fue 'Siete pistolas para los Mac Gregor'. Allí encontró Saturno Cerra su verdadera expresión, ya que, según manifestó, su ilusión, lo que le gustaba, era «colgarme los pistolones, ponerme el sombrero y montarme en un caballo'.

El 2011, ya retirado plácidamente en Sebreño, fue homenajeado en el I Festival Internacional del Cine Western que se celebró en Almería. En Ribadesella se había convertido en un practicante habitual del golf en el campo de la Rasa de Berbes, donde sus amigos le regalaron un sombrero Stetson al cumplir los 90 años.

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