Ocho meses de espera para conseguir una cita de Ginecología en el hospital del Oriente

Exteriores del edificio del hospital Francisco Grande Covián de Arriondas./
Exteriores del edificio del hospital Francisco Grande Covián de Arriondas.

Usuarios han creado una plataforma para solicitar la contratación de matronas en la Atención Primaria del Área Sanitaria VI

ANDREA INGUANZO

La espera media de una paciente para recibir una cita en el servicio de Ginecología del Hospital Francisco Grande Covián de Arriondas es de ocho meses. Así lo han afirmado varias usuarias que, cansadas de esperar, han reclamado incluso sus citas por vía telefónica. Hace algunas semanas era una vecina de Ribadesella la que denunciaba haber solicitado una consulta ginecológica el 18 de marzo pasado y no haber recibido contestación hasta el día 30 de noviembre. «Suerte que se trataba de una consulta rutinaria y no de una gravedad o una dolencia», declaraba la afectada.

La pasada semana otra mujer en el concejo de Llanes se mostraba en la misma situación. «Fui al médico de cabecera en el mes de abril para que me dieran un volante para el ginecólogo y estuve todo este tiempo esperando. Casi se me había olvidado ya que había pedido esa cita», explicó Pilar González. En aquel momento le dijeron que «me llamarían por teléfono para darme la fecha». A principios de este mes de diciembre se interesó por la situación llamando por teléfono al servicio de citaciones, «al ver que salía en prensa otra mujer de la zona que hablaba de los ocho meses de espera». «Efectivamente, cuando llamé me dijeron que mi cita era de las últimas semanas de abril y que, ahora en diciembre, estaban empezando a llamar a las de principios de ese mes», señaló. En la llamada le indicaron, además, que seguramente le tocaría «para enero, como pronto».

Esta usuaria se queja por las mismas razones. «Lo que pido es una consulta para hacer un control rutinario, ojalá no me encuentren nada serio cuando llegue la consulta» y recuerda que «siempre escuchamos que cuando pasas de cierta edad es conveniente revisarse una vez al año, o cada dos años, pero a este ritmo de espera nos lo complican mucho para llevar esa prevención».

Los datos compartidos por el Servicio Público de Salud del Principado de Asturias (Sespa), apuntan a que en el mes de noviembre pasado eran 16 los pacientes pendientes de primera consulta en el servicio de Ginecología, cuya demora media era de 37 días. Beatriz Álvarez, jefa de servicio de este mismo área, asume que este tipo de demora puede darse únicamente «en personas que soliciten una revisión rutinaria». «Lo lógico sería que una persona que solicita una consulta para hacerse un cribado rutinario, es decir, una citología, no espere más de seis meses. Todo eso a no ser que, por fecha, desde la última vez que la hizo le tocase antes», detalla.

Por otro lado insiste en que para casos de pacientes preferentes, con algún tipo de patología severa, «no tardamos más de 15 días en verlos, incluso menos». La espera de ocho meses podría justificarse en una errónea citación por parte de los centros de salud.

Es precisamente allí desde donde Álvarez cree que se podrían evitar estas demoras. «Sería muy positivo que los cribados rutinarios se llevasen a cabo desde la Atención Primaria en mayor medida», ya que en algunos centros de salud del Área Sanitaria VI sí lo hacen, «pero es labor directa de los médicos, que tienen esos programas».

Un servicio que no se da

Y es que quienes están mejor capacitadas para llevar a cabo esta prueba son las matronas, una figura de la que actualmente carecen los centros de Atención Primaria del área VI. Para reivindicar su contratación surgía hace días una plataforma en redes sociales bajo el título 'Una matrona en el centro de salud- Área VI'. Una usuaria es quien puso en marcha esta página de Facebook, que ya cuenta con más de 300 seguidores. Reconoce que «durante mi embarazo fui al hospital de Arriondas para consultas de cinco minutos con una ginecóloga. Si hubiera matrona en el centro de salud no me tendría que haber desplazado hasta allí».

Pero su necesidad la comparten muchas mujeres que han visto cómo sus embarazos podrían haber sido más fáciles disponiendo de esta figura más cerca. María José Ordíz es matrona en el hospital del Oriente y una de sus principales quejas llega a la hora de pensar que «no debería haber asturianas de primera o de segunda, pues en el resto de áreas sanitarias hay matronas en Atención Primaria». Entiende que en los centros de salud «quienes asumen estas funciones son las enfermeras que, en su campo son profesionales, pero no pueden tener la misma especialización y aportar a las mujeres la misma información».

En la actualidad «una embarazada solo recibe las pautas de la matrona en la semana 38, es decir, 15 días antes de dar a luz», lo que le puede provocar «una visión distorsionada de las cuestiones que se le puedan plantear e incluso causar dudas». «Una matrona explica muy bien la lactancia, los problemas que puedan surgir en ese periodo o incluso los métodos anticonceptivos posparto». Ordíz afirma que hace más de un año «la Consejería de Sanidad presupuestó dos plazas de matrona que a día de hoy siguen sin cubrir». «Los políticos saben de esta problemática y saben también que actualmente hay profesionales demandando empleo, aunque se empeñen en negarlo», censura.

Desde la Asociación de Matronas del Principado de Asturias (APROMAP) «también se ha realizado una solicitud directa al Principado», un colectivo que apoya esta petición «porque es una gran necesidad». «Una matrona es mucho más de lo que se puede pensar, atiende a las embarazadas sí, pero también hace citologías y tiene preparación para afrontar asuntos de infancia y juventud e incluso sobre la menopausia», destaca María José Ordíz apuntando además que, en este mismo área, «ya llegó a no haber matronas hasta en el hospital».