«Arriondas es para mí un paraíso pequeñín»

«Arriondas es para mí  un paraíso pequeñín»

Asegura que, a pesar de no haber nacido en Parres, «voy cada vez que tengo una excusa y este verano lo pasé allí entero, como cuando era niño»

ANDREA INGUANZO

Distraído en sus tantos y tantos quehaceres, a Camilo Sousa le llegó por sorpresa su último y más reciente reconocimiento. «No me lo esperaba y quizá es por eso por lo que me prestó más aún este premio», reconoce. Ha sido elegido como Premio Fayuela 2016, cuyo galardón se le entregará hoy mismo en Arriondas. Sentado al sol en la puerta de su casa presumía hace unos días de tener «prácticamente toda la familia parraguesa». «Yo no nací allí, pero muchas veces eres de donde naces y también de donde te marca la sangre», confiesa. De Arriondas y Bode eran sus abuelos, su madre «nació y creció en Parres y aquí conoció también a mi padre».

Su mejor recuerdo son «los largos veranos disfrutando de esta tierra», por eso fue un regalo para él este pasado estío «que pude pasar allí también entero pero ahora, en lugar de haciendo de niño, en otro importante papel, el de padre». La casa familiar que comparte con sus hermanos es para él un refugio y uno de sus paseos preferidos es «por el camino de Yaduengu, lo que se conoce como la zona de baños. Hay un pozo muy guapo y llegar hasta allí es muy prestosu». Y es que, por mucho que quisiera, nunca podría negar la evidencia, «Arriondas para mí es un paraíso pequeñín».

De Amigos de Parres conoce a mucha gente, pero quien para él destaca sobre el resto es su presidente, Justo Manzano. «Titu es una eminencia, es de esas personas que guardan la historia y la memoria y que presta tanto cruzarte por la calle cuando sales a tomar unas sidras por villa», valora. Del Antroxu se confiesa «fan, pero poco practicante». «La verdad es que suele ser cómo me dé cada año. Hubo veces de vestirme cuatro días seguidos y otras de no pasar ni a ver los desfiles». Y aunque en este terreno explica que «no soy muy de fiestas», sí que asume que hay algunas ocasiones irrenunciables. «Dos días en San Mateo, a casi todas las fiestas de Arriondas o a la Magdalena de Rales, intento asistir todos los años».

Concejo cremallera

Sobre el presente y el futuro del concejo Sousa está convencido de que «hay mucho potencial». «Es un concejo en el que, al igual que en el resto de Asturias, podrían hacerse grandes cosas. Lo que no podemos es perder capital humano, porque la gente se está yendo fuera y eso nos perjudica».

De hecho subraya que Parres «es un concejo cremallera que se encuentra en el medio entre la montaña y el mar, está como en una encrucijada y eso debería aprovecharse más, sobre todo fuera del verano, cuando ya de por sí cuenta con muchísima gente».