Los alcaldes reclaman más limpieza en los ríos del Oriente para evitar inundaciones

Un tramo del río Cares a su paso por la localidad de Panes. /
Un tramo del río Cares a su paso por la localidad de Panes.

Tras los últimos temporales insisten en que solo un mantenimiento periódico minimiza los daños de las crecidas

ANDREA INGUANZO

Los ayuntamientos ribereños de la comarca, Ribadesella, Parres, Cangas de Onís y Peñamellera Baja, echan la vista a los cauces tras los últimos temporales de lluvia con preocupación. No es que las inclemencias del tiempo los hayan dejado muy mal, pero de igual modo coinciden en reclamar de nuevo un mantenimiento periódico. El arrastre de materiales, el desvío de los cauces y la sedimentación son los causantes de los principales problemas de crecidas y desbordamientos, a los que tras malísimas experiencias de hace pocos años temen en gran medida estos gobiernos.

El alcalde de Parres, Emilio García Longo, admite que el trabajo realizado con el objetivo de paliar los efectos de las avenidas en la capital del concejo ha sido un alivio. «La situación vivida en 2010 en Arriondas hizo saltar todas las alarmas y plantearse la necesidad de buscar soluciones muy urgentes». Por eso desde la Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) se ha elaborado un ambicioso proyecto que plantea diferentes actuaciones a ejecutar tanto en el cauce como en los puentes que cruzan los ríos Sella, Piloña y Chico. «Los precedentes son los que son y para nosotros este es un proyecto muy importante, pero lo que necesitamos es que sea una realidad y que se ejecute lo antes posible», reclama el regidor socialista.

Admite que si hay algo que ayuda a «minimizar los efectos», esas son «las limpiezas y los dragados puntuales que se han realizado en los cauces». Pero no se repiten con la asiduidad que se precisa, por ello García Longo solicita «que se mantenga una periodicidad».

Desde Cangas de Onís, José Manuel González apuesta por conservar «el vínculo de trabajo que tenemos desde el Ayuntamiento con CHC». «Ha habido problemas en los cauces, tanto de los ríos como de las riegas, por acumulación de residuos pero en los últimos años se han ido paliando. Por un lado, con medios propios para los trabajos que nos autorizan a realizar y, por otro, con las actuaciones que se han ejecutado directamente por parte de la Confederación», detalla el alcalde. De hecho, tras estas últimas semanas de fuertes lluvias y viento, «se evitó que se produjeran más daños porque ya se había actuado». González también considera que estas labores requieren una periodicidad y plantea que, de forma paralela, no es solo limpieza, también hay más daños. «En las últimas crecidas se dañaron algunos puentes del concejo que ahora el equipo técnico está valorando para buscar una solución rápida e inmediata», apunta.

Desvío del cauce del Sella

Por su parte la primer edil riosellana Charo Fernández Román lamenta afirmar que, en profundidad y atendiendo a las necesidades reales, «desde que estoy en la Alcaldía no se ha venido a limpiar el cauce del Sella». Es más, ella reprocha el hecho de que «ni lo hace la Confederación ni nos autorizan para que hagamos nosotros su trabajo». En puntos como la localidad de Cuevas del Agua «se ha desviado el cauce, provocando que el río se llevase por delante dos caminos». Lamenta que únicamente se atiendan «los problemas que tienen mayor proyección, en otros concejos» y pide que además de hacer un mantenimiento «se permitan llevar a cabo las prácticas de siempre, como coger piedras para hacer alguna obra o muchos otros fines, porque de ese modo eran los propios vecinos los que ayudaban a mantener los cauces limpios e impedían que lo arrastrado se vaya colmatando, como pasa ahora». Fernández Román piensa que «de hacer caso a las reclamaciones y llevar un mayor control en este aspecto, las zonas inundables que se marcan en los planeamientos, por ejemplo, no serían tantas».

Es una práctica, la de limpiar anualmente los cauces, que está funcionando en Peñamellera Baja con el río Cares. «En los últimos dos años se han venido realizando actuaciones en el mes de septiembre, cuando baja el cauce y no hay pescadores, y lo cierto es que da resultados», corrobora el alcalde, José Manuel Fernández. Lo que sí echa de menos es «más atención a los cauces más pequeños, porque estos pueden ser los que provoquen las crecidas si no se mantienen también con asiduidad». Entre otras necesidades, el regidor también solicita «el recrecido de un tramo de escollera en la localidad de Siejo y la construcción de otra en Buelles» que, según indica, «son los únicos puntos que últimamente dan problemas».