Los ganaderos de Parres se rebelan contra la consejería y se niegan a sanear sus vacas

Reclaman al Principado que actúe sobre la fauna silvestre, a la que señalan como responsable de los altos niveles de tuberculosis bovina del concejo

TERRY BASTERRA

Los ganaderos de Parres están cansados ya de que la Consejería de Desarrollo Rural trate únicamente de solucionar el problema de tuberculosis bovina que afecta a una zona del concejo a base de campañas de saneamiento y vacíos sanitarios en aquellas explotaciones que hayan arrojado resultados positivos a la presencia de esta enfermedad. La misma fórmula se aplica desde hace años y no se ha conseguido solucionar el problema. Esto, sumado al convencimiento de que la fauna silvestre de la zona también está afectada por la tuberculosis -tal y como recogen distintos estudios y sostienen varios expertos- ha llevado a los ganaderos parragueses a negarse a someter a sus vacas a la campaña de saneamiento extraordinaria que debía comenzar hoy en el municipio.

Los ganaderos no tienen nada en contra de las campañas de saneamiento, pero consideran que no han servido para dar una solución a este problema que les afecta desde hace unos cinco años. Por este motivo han tomado esta drástica decisión con el objetivo de tratar que la Consejería de Desarrollo Rural busque otras medidas para poner fin a esta situación que se ha vuelto crónica. Quieren que actúe sobre la fauna silvestre, a la que consideran responsable de que siga habiendo una alta presencia de la enfermedad en zonas como Cuadroveña o Huexes.

El problema ha alcanzado tal dimensiones que estos profesionales del campo aseguran que «ahora nadie quiere comprar vacas de Parres».

La decisión de dar este plante a la Consejería se adoptó en la jornada de ayer en el transcurso de una reunión para valorar la decisión del Ejecutivo regional de someter a una campaña de saneamiento extraordinaria a las explotaciones de este concejo, cuando la ordinaria no correspondía hacerla hasta el otoño. El encuentro contó con la presencia de cerca de un centenar de ganaderos, además de representantes locales de los principales partidos políticos.

«Hemos decidido no sanear como medida de presión para que la Consejería tome medidas de una vez contra la fauna silvestre», indicaban ayer fuentes de la Junta Ganadera de Parres, que recalcaban que durante los pasados años «ha habido ganaderías a las que se les ha hecho el vacío sanitario porque se les detectó tuberculosis bovina y ahora vuelve a salir que tienen la enfermedad».

Desde la Asociación de Ganaderos de Parres también mostraban ayer su malestar. «Dicen que nos hacen este saneamiento extraordinario porque hay prevalencia de la enfermedad y no hay derecho porque quieren eliminar el problema matando vacas nada más cuando el foco está detectado desde hace años en una zona y estamos convencidos de que la fauna silvestre también está infectada y no hacen nada para remediarlo, así que la tuberculosis sigue extendiéndose».

En 2012, según las cifras oficiales, se sacrificaron en Parres a causa de esta enfermedad 130 reses. El diputado del PP, Luis Venta, aseguró a finales de 2014 que la prevalencia de la tuberculosis bovina en este municipio era «50 veces superior a la media regional».