Siete casos positivos y trece sospechosos de tuberculosis bovina en Parres

«Desde la Consejería están muy satisfechos porque había una ganadería menos en comparación con los datos del año pasado, pero aún falta por sanear el 20% de las explotaciones», critica un ganadero

JUAN GARCÍA

La tuberculosis bovina sigue ocupando la actualidad campesina en el concejo de Parres. La campaña especial de saneamiento habilitada por la Consejería de Desarrollo Rural ha cubierto el 80% de la cabaña ganadera del municipio y ha dejado un resultado de 7 ganaderías positivas y trece dudosas que se extienden por todo el concejo. Así lo manifestó, con gesto de preocupación, Francisco Blanco, ganadero de Llerandi. Según sus palabras el problema está «en Arobes, en Llames, en Carúa, en el Pico, en Llau, en Degu, en Monte Alea que no había, en Pendás, en Bode, la situación es lamentable», dijo. «Y esta semana seguro que va a caer más gente», añadió este ganadero.

Los datos fueron facilitados por la Consejería de desarrollo Rural durante el encuentro que allí mantuvieron la semana pasada. «Ellos están muy satisfechos porque había una ganadería menos en comparación con los datos del año pasado, pero aún falta por sanear el 20% de las explotaciones», añadió.

Defensor del Pueblo

Francisco Blanco y su esposa María José Arduengo también son noticia por otro asunto. El matrimonio es propietario de una ganadería en la que crían las dos razas de ganado vacuno asturianas, Valles (Carreña) y Montaña (Casina).

Hace más de dos años, en enero de 2014, esta familia presentó una queja ante el Defensor del Pueblo contra el Ayuntamiento de Parres por modificar la Ordenanza Municipal de Pastos sin consultar debidamente con los ganaderos del concejo, «a espaldas del colectivo». Transcurrido este tiempo, el Defensor del Pueblo les acaba de comunicar que el Ayuntamiento de Parres sigue sin responder a sus requerimientos y sin colaborar con esa oficina.

La nueva ordenanza prohibe subir a los pastos comunales a más de un semental por explotación, «por lo que quienes nos dedicamos a la cría de las dos razas autóctonas, como es nuestro caso, nos vemos perjudicados, porque tenemos un semental por cada rebaño y solo podemos llevar uno a los pastos». En el concejo de Parres hay alrededor de 40 ganaderías y ninguna de ellas tuvo opción de presentar alegaciones a la modificación de la ordenanza.

El año pasado, el Ayuntamiento de Parres apareció en el informe anual que el Defensor del Pueblo presentó en el Congreso de los Diputados como municipio no colaborador. Hoy en día, entre tuberculosis bovina y ataques del lobo, los ganaderos locales tienen problemas suficientes, dejando en un segundo plano este asunto de la Ordenanza de Pastos en el que Francisco Blanco y su familia seguirá insistiendo, al menos hasta que el Ayuntamiento de Parres responsa correctamente a los requerimientos del Defensor del Pueblo.