Arriondas cierra filas con su puente

Las asociaciones de Arriondas respaldan a su alcalde para que reclame al Ministerio de Fomento la mejora del puente de entrada a Arriondas. /
Las asociaciones de Arriondas respaldan a su alcalde para que reclame al Ministerio de Fomento la mejora del puente de entrada a Arriondas.

Las asociaciones muestran su indignación por el estado del que es el principal acceso a la villa

ANDREA INGUANZO

El puente Emilio Llamedo Olivera de Arriondas se encuentra en un estado «vergonzoso». Es la valoración en la que coinciden las principales asociaciones de la capital parraguesa, tras el paso que esta semana anunciaba el Ayuntamiento para tomar cartas en el asunto y buscar nuevas vías a través de las que conseguir una solución para esta infraestructura.

Estos colectivos valoran que la decisión de interpelar directamente al Ministerio de Fomento «llega tarde», pero celebran que el actual alcalde «haya dado este paso, coja al toro por los cuernos y con la misma indignación que mostramos los vecinos esté decidido a actuar».

Y es que en el análisis del estado del que es el principal acceso a la villa todos coinciden que describirlo como «antiguo, descuidado, oxidado y fuera de las necesidades de una localidad como Arriondas».

Desde la Asociación Hostelería y Turismo de Parres (Hotupa), su presidente da fe de que esta es «una reivindicación histórica». «El puente está monstruoso desde hace demasiados años», sentencia. Y para respaldar su argumentación sobre la urgencia de actuar en el mismo, no tiene más que plantear una premisa: «cuando la entrada a una villa como esta o a una ciudad está así de mal, ¿qué se puede esperar el interior?». Se refiere, en concreto, al turismo que se busca atraer y que, si desconoce la zona, «se lleva al entrar la peor de las imágenes y lo malo es que lo estamos permitiendo», lamenta Belisario Suárez.

«No hay iluminación, las barandillas dan pena, las aceras son prácticamente inexistentes, no hace falta seguir exponiendo el estado, porque está bien claro que es lamentable», reprocha. El hostelero tilda la actuación que se llevó a cabo la semana pasada de «lavado de cara». «Venir y pintar la barandilla no sirve de nada, pues es posible que por muy pintada que se encuentre, uno roce la mano por allí mientras pasea y termine con un buen 'tajazo', porque está rota, le faltan trozos y está oxidada», relata.

Suárez traslada, por tanto, todo su apoyo al Ayuntamiento en esta lucha. «Es una actuación sumamente necesaria para Arriondas, no tenemos más que ver la cantidad de gente que se acumula en este puente durante la salida del Descenso del Sella, una celebración que además está costando dinero año tras año al Ayuntamiento para reforzar las barandillas y darles seguridad», señala.

Con la misma indignación se pronunciaba ayer Justo Manzano, presidente de la Asociación Amigos de Parres, y fiel testigo del deterioro de este puente. «Durante 15 años estuve subido en el puente, un poco más alto que el resto, para presentar la salida del Sella. Desde allí se tiene una imagen mucho más clara del peligro que supone mantenerlo en las condiciones en las que se encuentra», valora y añade que «fui testigo del peligro eminente que se corría».

Manzano no atiende a comprender el hecho de que «este Ayuntamiento lleve tantos años reivindicando mejoras y nunca se haya conseguido nada». Y pone una cuestión sobre la mesa. «¿Por qué Cangas de Onís conseguía en cuatro días dotar de más amplitud y, por tanto, más seguridad a la acera frente al Puente Romano y en Parres no hemos sido capaces de sacar adelante esta obra?».

Para el presidente de Amigos de Parres no es de recibo que «pensando que no estamos pidiendo un nuevo puente, únicamente reformas urgentes, no se nos haya hecho caso». «Que vengan dos operarios y peguen una pintada a la barandilla les servirá a ellos para justificarse, pero ante la desastrosa situación del puente, no me parece serio», explica. Coincide en destacar «el estado de las aceras, del firme y la ausencia de iluminación» como principales problemas y adelanta que «me consta que ya hay colectivos que están preparando alguna medida reivindicativa al respecto».

«Es evidente la inseguridad»

Y tampoco piensa diferente la presidenta de la Asociación Comercio de Arriondas, Fidelia Fernández, puesto que como ella misma destaca «no somos solo las asociaciones, cualquier vecino del pueblo piensa lo mismo del penoso estado de este puente». «La acera es casi intransitable, desde que se hizo hace décadas no se ha ensanchado ni se ha revisado en función de los cambios de normativa. Me atrevería a decir que el tramo de paseo que discurre desde allí está en desuso por los problemas de tránsito del puente», alerta.

Para la empresaria «este no es un puente seguro». «No cumple las funciones y encima nos cuesta dinero», afirma, en referencia de nuevo a la inversión que el Consistorio hace para la fiesta de las Piraguas «cuando se apuntala un refuerzo de la barandilla». «Vienen y la pintan, pero el problema no es de desgaste, es que está literalmente 'podre'».