«Desde Parres no renunciamos al proyecto del túnel del Fito»

Emilio García Longo, alcalde socialista de Parres, en su despacho esta pasada semana. /
Emilio García Longo, alcalde socialista de Parres, en su despacho esta pasada semana.

Emilio García Longo, alcalde de Parres | El regidor se ha propuesto dar un giro al concejo con «una administración más ágil, un cambio estético de Arriondas y la adecuación de la zona rural»

«Dicen que soy un alcalde atípico», confiesa el socialista Emilio García Longo, pero él no está totalmente de acuerdo. Capitanea desde hace un año el quinto concejo más poblado de la comarca oriental, Parres, y está tratando de dejar huella. Trabaja para conseguir «una administración local más ágil, una capital de concejo más moderna y una zona rural que se adecue a los intereses de sus habitantes».

¿Cómo ha planteado, fuera del papel, sus principales objetivos de gobierno?

El primer año es una etapa de arranque. Inicias una nueva legislatura y aunque tanto yo como otros concejales veníamos de mandatos anteriores, la impronta personal de cada uno es la que es. Una de las cosas que siempre dije es que me preocupaba el hecho de conseguir que la administración local fuese mucho más ágil, que tuviésemos capacidad de responder mejor a los intereses de los ciudadanos. En ese sentido tenemos contratada una asistencia técnica y estamos desarrollando un plan de modernización con varios pilares básicos: plan de recursos humanos, formación del personal y un sistema de atención al ciudadano que permita agilizar y ser más resolutivos. Paralelamente a esto, estamos tratando de simplificar servicios e implementar medidas para conseguir una agilidad administrativa en todos los niveles.

¿Y fuera de la administración?

Otro objetivo era mejorar la imagen urbana de Arriondas. Hacer una villa más moderna, más atractiva, darle un cambio estético. Durante estos años sí es verdad que se trabajó mucho en el sentido de dotar de equipamientos e infraestructuras importantes, que aportaron calidad de vida a los ciudadanos. La propia ubicación del hospital comarcal aquí obedece precisamente a una apuesta muy fuerte de este Ayuntamiento, por ejemplo, aportando terreno. A nivel de equipamientos de ese tipo vamos cumpliendo objetivos, pero creo que es el momento de dar un paso más allá.

¿Se puede concretar ese paso?

Vamos a estudiar alternativas e ir dirigiendo las acciones en el orden de mejorar la imagen de la villa como capital del concejo. Entre otras cuestiones, tenemos como eje principal el gran demandando puente de Emilio Llamedo o los accesos por la carretera Nacional 634, que siguen siendo una prioridad, porque es la vía que nos comunica a Parres y a todos los concejos del interior con la zona central. A pesar de ello no renunciamos a la construcción del Túnel del Fito, que sigue siendo el eje para la comunicación con la autovía del Cantábrico. Pero estas dos cuestiones no son incompatibles. Creo que todos los concejos del interior necesitan una mejora considerable de las comunicaciones y para ello esperamos que, como en otras cuestiones, el contexto político general se regule lo antes posible. En la propia travesía queríamos actuar también, pero para eso se necesitan otra serie de servicios básicos. Lo que Arriondas necesita antes de lanzarse a una reordenación urbana es contar con un aparcamiento bien ubicado.

Proyecto de Confederación

¿Llegará pronto la reforma para paliar los efectos de las avenidas de los ríos?

Es otra actuación definitiva, por seguridad y porque lleva implícitos cambios en la fisionomía de Arriondas. El proyecto está terminado, fue muy trabajado y muy consensuado. Además de dar solución a los problemas de Arriodas con las crecidas, por su complejidad, va a originar también otros muchos cambios para los que tenemos que trabajar en otros proyectos paralelos. Esperamos que a partir de junio haya gobierno y podamos ir concretando plazos. Es una actuación que está ya en la mesa del Ministerio de Medio Ambiente y para nosotros es fundamental.

Habla de consensos, ¿cuál es el papel de la sociedad parraguesa en su gobierno?

Queremos profundizar en todo lo que tiene que ver con la promoción de los recursos del concejo, ya sean naturales, culturales, paisajísticos o gastronómicos, entre otros. Un trabajo en el que es crucial la participación de los colectivos sociales. Creo que en los últimos tiempos hay un movimiento ciudadano activo y comprometido que está permitiendo también que se consigan objetivos. Por otra parte, el compromiso con la zona rural es otra de las prioridades. Pienso que estamos trabajando muy activamente en la mejora de las condiciones laborales de este espacio. El plan de empleo, que tiene una dotación de más de 500.000 euros, va destinado a mejorar sus infraestructuras.

Para todo ello, el eje principal de actuación es el presupuesto...

Es muy importante que el Ayuntamiento cuente con un presupuesto ajustado y realista. Por ello es de agradecer que fuerzas políticas con representación municipal hayan tenido la voluntad de llegar a acuerdos porque, cuando hablamos de inversión y de gestión, si no tenemos los recursos necesarios adecuados, mal se pueden conseguir los objetivos. Creo que se hizo un esfuerzo muy importante también en estos años para sanear la economía municipal. Se redujo rápidamente la deuda, que se encuentra actualmente en unos límites muy razonables.

Plan General

¿Hay avances en el ámbito urbanístico?

El Plan General de Ordenación está en una fase muy avanzada. Ahora estamos trabajando de forma conjunta los grupos municipales con el equipo redactor, para que todo el mundo conozca su contenido y terminar todo este procedimiento lo antes posible. Participamos en una mesa técnica y política en orden de avanzar hacia la aprobación provisional, que esperamos cerrar antes de que termine este 2016. Estamos condicionados, eso sí, por un informe vinculante de Patrimonio Cultural que lleva un retraso de más de un año y nos está lastrando. Lo que queremos es logran un documento que sea realmente reflejo de lo que opinan los parragueses.

¿Vive la Corporación un ambiente político más tranquilo?

Yo en el discurso de investidura ya dije que las puertas de la Alcaldía iban a estar abiertas para todo el que quisiera sumar, aportar y colaborar. Creo que la participación es fundamental, la de los ciudadanos y la de sus representantes. Son estilos personales, hay por parte de algunos grupos buena disposición y, como lo que se pretende es que exista la mayor transparencia, hay más diálogo que hubo en la legislatura anterior. Los ciudadanos lo que buscan ver son buenas iniciativas y las peleas internas y los enfrentamientos poco les importan.

¿Cuál es su postura ante la polémica en relación al hospital comarcal?

Este hospital, quizá por ese carácter comarcal, siempre fue objeto de controversia y curiosamente repunta mucho siempre que hay procesos electorales cerca. Se está elaborando ahora un nuevo mapa sanitario, ya que trabajamos con uno de los años 80 y no se corresponde con la realidad demográfica ni social de la Asturias de 2016. Habrá que replantearse algunas cosas, pero hay un compromiso regional y una apuesta por los hospitales comarcales. En la defensa y la apuesta por el hospital comarcal estamos todos de acuerdo, pero pienso que este es uno de los temas que habría que sacar de la confrontación política porque aporta muy poco o nada. Los mismos que luchamos por que hubiera un centro asistencial en el Oriente vamos a seguir ahí. Es mucho más que un hospital, para Parres es un motor económico muy importante.

¿Se cerrarán también antes de que termine 2016 las principales inversiones que se están ejecutando en el concejo?

Pienso que sí, de hecho diría que en ambos casos será cuestión de poco tiempo, la renovación de la traída incluso semanas, la ampliación de la residencia de mayores algo más. En cuanto a la red de agua, las necesidades han crecido considerablemente desde que se construyó la red de abastecimiento que hasta ahora operaba en Arriondas. Teníamos una red obsoleta, dando averías continuamente. Era una obra imprescindible, al mismo tiempo que costosa económicamente y compleja en su ejecución. Éramos conscientes de los riesgos que había. Llegado a este punto, la ejecución discurre satisfactoriamente y creo que más primero que después será una realidad. Es un servicio de los que no se ven, más que cuando surgen problemas como los de julio y agosto del año pasado. Fueron días complicados, pero lo dije en aquel momento y creo que el tiempo me da la razón: no se podía parar la obra, había que extremar las medidas para frenar las averías.

¿Cómo ve el concejo dentro de tres años?

Los objetivos son ambiciosos pero no utópicos. A los proyectos hay que ponerles números y yo no me planteo nada por encima de las posibilidades. No pido un puente nuevo sobre el Sella, pido que se le dote de las medidas de seguridad acordes a estos tiempos, por ejemplo. Los proyectos en los que trabajamos son realistas. Que se puedan llevar a buen término o no, vamos a pelear por ello. Los procesos administrativos condicionan también en demasiada medida la evolución de todas estas actuaciones, pero confío en que las cosas salgan adelante.