Arriondas mira de reojo a sus ríos

Un vecino de Arriondas observa el cauce del río Sella. /
Un vecino de Arriondas observa el cauce del río Sella.

Vecinos, empresarios y Ayuntamiento urgen a la Confederación que lleve a cabo las obras proyectadas para evitar que el «desastre» se repita

TERRY BASTERRA

Han pasado seis años y las gentes de Arriondas y de todo Parres siguen mirando de reojo a los tres ríos que rodean la localidad. Seis años en los que se han registrado crecidas de menor tamaño que la que tuvo lugar el 16 de junio de 2010, pero que también han anegado barrios como el del Barco. Seis años que no han sido tiempo suficiente para borrar el recuerdo aún fresco de aquella gran riada que obligó incluso a evacuar el Hospital del Oriente de Asturias.

Aquel «desastre», como lo califican algunos vecinos, dejó unas pérdidas económicas millonarias en la capital de Parres y en otras localidades de los concejos vecinos. Aunque la cantidad definitiva es difícil de cuantificar, el Principado destinó 4,77 millones de euros a paliar parte de los destrozos que causó aquella inundación en la comarca.

Los vecinos de Arriondas siguen pendientes de sus ríos cada vez que llueve con intensidad. Temen que se repitan unas inundaciones como las de hace 2.191 días. Por eso reclaman una mayor celeridad a la Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC), dependiente del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente, para que transforme en realidad el ambicioso proyecto valorado en 15,4 millones de euros que busca proteger esta villa de las inundaciones. La previsión es realizar diferentes obras que incluyen la sustitución de algunos puentes, la construcción de varios muros de protección o la ampliación del cauce del río Piloña unos metros antes de su confluencia con el Sella, entre otra serie de medidas.

Aunque no hay un plazo oficial para el inicio de esta intervención sí que se sabe que está incluida en el Plan Hidrológico del Cantábrico 2016/2021. Lo que parece complicado -más aún con la incertidumbre política existente a nivel nacional- es que los trabajos se liciten este año. Algunas voces hablan de 2017 para sacarlos a contratación, aunque no son ni mucho menos plazos oficiales.

Los vecinos y empresarios de Arriondas reconocen que CHC ha llevado a cabo algunos trabajos en los ríos Sella, Piloña y Chico desde que se produjo la gran inundación hace 6 años. Apuntan que principalmente estas tareas han sido de dragado y limpieza de los cauces, algo que aprueban pero que les parece insuficiente dado el riesgo existente en una localidad que tiene algunos de sus principales equipamientos, caso del Hospital del Oriente o de los centros escolares, situados en zonas inundables.

Desde la Asociación de Profesionales del Comercio de Arriondas su presidenta, Fidelia Fernández Gutiérrez, reclama que se realicen cuanto antes los proyectos contra las crecidas previstos por CHC. «Que se hagan porque en 6 años sólo se ha dragado el río varias veces, pero también hemos tenido varias alertas de inundación y ha habido riadas más pequeñas que la de 2010. La gente está alarmada y no gusta la calma con la que se están tomando las cosas», recalca la presidenta de los comerciantes, quien lamenta también que no se draguen y limpien los ríos con mayor frecuencias y CHC ponga «reticencias» para permitir estas tareas.

Belisario Suárez, presidente de la Asociación de Hostelería y Turismo de Parres (Hotupa), sí que reconoce que CHC «ha hecho varias actuaciones» desde la gran riada de hace seis años. Pero añade que en Arriondas «la mosca detrás de la oreja la tenemos siempre». «El proyecto está ahí y parece que hay intención de hacerlo. Pero hace falta que se realicen esas obras porque son necesarias», considera.

«Se puede repetir»

Titu Manzano, presidente de la Asociación 'Amigos de Parres', recuerda aún cómo dejaron las inundaciones de 2010 los centros escolares de Arriondas en donde él trabajaba. «Aquello fue una psicosis de la que nos seguimos acordando», reconoce. «Existe un proyecto muy ambicioso que cambiaría la imagen de Arriondas, pero habrá que confiar en la Confederación y en los políticos para que se haga, porque si no lo hacen lo que ocurrió en 2010 se puede volver a repetir en cualquier momento», advierte. Manzano considera que «hay que tomar medidas muy serias porque tenemos los centros educativos y el hospital en zonas inundables y hay que ponerlos a salvo».

El alcalde de Parres, Emilio García Longo, también coincide en que «las inundaciones del 16 de junio de 2010 están muy latentes en la memoria de los ciudadanos». «Por fortuna no hubo fallecidos pero fue un desastre económico y la solución definitiva a las riadas pasa por ese proyecto de la Confederación, que además fue receptiva con las sugerencias del Ayuntamiento», señala el regidor parragués. Longo afirma que «a nivel oficial» nadie les ha hablado de plazos para la licitación y el inicio de estas obras. Y confía en que «a partir de las elecciones generales tengamos un Gobierno estable, porque esta actuación contra las inundaciones debe ser liderada por el Ministerio de Medio Ambiente».