La renovación de la traída de aguas de Arriondas «estará acabada este verano»

Vista general de Arriondas, la capital del concejo de Parres. /
Vista general de Arriondas, la capital del concejo de Parres.

El alcalde de Parres confía en que los trabajos finalicen en las próximas semanas «si no sucede nada extraño»

TERRY BASTERRA

Apenas unas semanas quedan para que se den por finalizadas las obras de renovación de la red de abastecimiento de la localidad de Arriondas. Los trabajos están ya ejecutados cerca de al 90% y, «si no sucede nada extraño», a lo largo del mes de julio, o a más tardar en agosto, habrán concluido. Estas son las previsiones que maneja el alcalde de Parres, el socialista Emilio García Longo, quien añade que «la parte más complicada de la obra ya está hecha», por lo que la marcha de los trabajos no debería sufrir alteraciones que impidan su conclusión en las próximas semanas.

De hecho lo único que podría retrasar algo las obras es que uno de los tramos que resta por acometer de la renovación de la traída de aguas se encuentra dentro de una finca donde el Ayuntamiento tuvo que recurrir a la expropiación forzosa de los terrenos al no llegar a un acuerdo con el propietario.

En el Consistorio confían en que no surjan problemas con el dueño de la parcela y permita el acceso de las máquinas y operarios para renovar este tramo de la traída. Pero, para evitar posibles complicaciones, la Administración local ha pedido a la Delegación del Gobierno en Asturias la asistencia de la Guardia Civil con el fin de que se garantice que no ocurre ningún incidente y que los trabajos en esta parcela se desarrollan dentro de lo previsto.

Las obras de renovación de la red de abastecimiento de Arriondas están siendo ejecutada por la empresa Contratas Mecuma S. L. U. y las financia la Consejería de Fomento, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente.

Se adjudicaron por 449.629,04 euros, aunque su presupuesto de licitación era sensiblemente mayor y estaba fijado en 795.522,01 euros, IVA incluido. Las obras comenzaron a mediados de febrero de 2015 y tenían un plazo de ejecución de doce meses, aunque diferentes incidencias han ido dilatando el final de la actuación. Una de ellas ha sido el retraso con el que se ha concedido la autorización para que las obras pasasen por la vía del tren a la altura de la localidad de Ozanes. Otra ha sido el citado expediente de expropiación forzosa que se tuvo que abrir para poder acceder a la finca de un particular por la que discurre la nueva traída.

Uno de los aspectos positivos que se está pudiendo realizar según avanzan los trabajos es ir «poniendo en servicio» la parte renovada de la red según se van colocando las nuevas tuberías. Y es que esta obra tiene como principal objetivo renovar la obsoleta red de 1983, la cual ha sufrido numerosas roturas en estas más de tres décadas. Sólo entre los años 2011 y 2014 se contabilizaron 65 averías. Al ir poniendo en servicio las nuevas conducciones una vez instaladas se está consiguiendo que se produzcan menos roturas y, por tanto, menos cortes de agua potable a la población de Arriondas.

Depósito de la Toya

Según indicaban recientemente en el Ayuntamiento de Parres, «los problemas de la red que ahora se está renovando tienen que ver con la deficiente capacidad de regulación del depósito de la Toya, que debe satisfacer a una demanda creciente de población así como a equipamientos como el Hospital Grande Covián, la residencia de mayores o la comunidad terapéutica». «Para el Ayuntamiento de Parres esta es una obra prioritaria y de vital trascendencia habida cuenta de los problemas que se vienen registrando en torno al abastecimiento de aguas a la capital parraguesa», indicaban estas mismas fuentes municipales.

Las obras consisten en renovar los cerca de 5.000 metros de la traída de la capital parraguesa, de los que restan por sustituir cerca de 500. Estos días los trabajos se concentran en la zona de El Asprón.

Una vez finalizada la actuación se pondrá fin a los cortes en la red que ha sufrido la capital parraguesa durante los últimos años y que, incluso, han obligado en ocasiones a utilizar cubas para abastecer del líquido elemento a la población, como ocurrió el pasado mes de agosto cuando una serie de roturas sucesivas dejaron sin servicio a los vecinos durante varios días.