Puebloastur, un sueño cumplido

Junto al cortador, el chef José Antonio Campoviejo. /
Junto al cortador, el chef José Antonio Campoviejo.

El resort del Grupo Nature se inaugura en Cofiño por todo lo alto

Cinco años han pasado desde que, en una jornada casi como la vivida ayer, en Grupo Nature decidió que en el pueblo de Cofiño iban a levantar un hotel de cinco estrellas que rompiese con el concepto del turismo rural. Ayer se celebraba la puesta de largo de este proyecto que, si cabe, ha conseguido sobrepasar las aspiraciones de todos sus ideólogos. Puebloastur es un resort en el que el visitante puede experimentar, en un amplio abanico, el lujo de vivir en un pueblo con vistas a los Picos de Europa y la sierra del Sueve. Trabaja un nuevo concepto de negocio turístico, con parámetros de servicio y calidad que juegan un papel diferenciador y que hacen que hayan merecido la pena los tres largos años de construcción y duro trabajo. Más de cincuenta empresas asturianas han participado para dar forma a un proyecto que se extiende alrededor de catorce hectáreas de pastos y zonas boscosas y que actualmente da trabajo, directa o indirectamente, a más de cuarenta personas. El acto de inauguración reunió en la localidad parraguesa de Cofiño a alcaldes, diputados y empresarios de la comarca y el resto de Asturias.

Puebloastur es una mezcla de tradición y vanguardismo, es agricultura y es arte, es ganadería y es diseño y, todo ello, engranado de tal manera que su conjunto no puede llevar más que a un camino, el del éxito. Con la mirada puesta en lugares como China o los Alpes, Tomás Álvarez Aja, Antón Puente, Kiko Lamata y Ramón Celorio son los nombres propios detrás la puesta en marcha de un producto turístico y experiencial que, además, no deja de crecer.

El empresario mexicano Tomás Álvarez Aja quiso aprovechar la cita para recordar que la idea surgió «de una tarde como esta». En el antiguo hotel Halcón Palace se levanta ahora Puebloastur y, cinco años después de tener aquella idea, para él esto es «un sueño cumplido».

Un proyecto pionero que en su puesta de largo amadrinó la periodista Cristina García Ramos, quien confesó que entre las «ventajas de ser asturiana consorte -es esposa del periodista cangués Diego Carcedo- está poder disfrutar de iniciativas como Puebloastur». Junto a ella debía aparecer un halcón, símbolo de la edificación desde su construcción original, pero ayer la rapaz no quiso volar.

La guinda a esta velada la puso la cocina de Ramón Celorio. Ceviche de bonito del Cantábrico, manitas de cerdo, callos de bacalao y cigalas, sopa de tomate, cereza y chile, quesos de los Picos y, de postre, arroz con leche o casadielles con la receta de la abuela del jefe de cocina de Puebloastur, Javi Felechosa. Son solo algunos de los platos que se pudieron degustar, entre conversaciones y felicitaciones.

Antón Puente, socio de Álvarez Aja, quiso agradecer especialmente «la colaboración del Ayuntamiento para solucionar los problemas surgidos». Fue precisamente el alcalde, Emilio García Longo, quien haciendo gala de su formación como historiador ofreció a los asistentes unas pinceladas de lo que fue Cofiño a lo largo de los siglos, un pueblo con pasado romano, entre otros aspectos.

Con alma

Y para ser testigos de lo que es hoy, con la llegada de Puebloastur, asistieron también a la cita alcaldes y concejales de Cangas de Onís, Colunga, Cabranes y Villaviciosa; los diputados comarcales Marife Gómez y Marcos Gutiérrez Escandón, el cocinero José Antonio Campoviejo; las directoras de la Facultad de Turismo de Asturias y de la Escuela de Hostelería de Asturias; el cónsul honorario de México en Asturias y León; el presidente de OTEA; el cronista oficial de Parres y otros muchos empresarios turísticos y personalidades del arte.

Puebloastur es fusión. De las mayores innovaciones tecnológicas a la cría en semilibertad de cuatro especies autóctonas. Puebloastur «no es solo un hotel, dos restaurante o un spa, tiene alma y un gran equipo humano que lo llevará a lo más alto», coincidieron sus ideólogos.