El Comité de Empresa del hospital denuncia «despidos improcedentes»

El hospital Francisco Grande Covián de Arriondas. /
El hospital Francisco Grande Covián de Arriondas.

De la mano de la Junta de Personal del Área VI muestra su indignación ante el «despilfarro» de dinero público, con indemnizaciones de más de «145.000 euros»

A. INGUANZO

El Comité de Empresa del Hospital del Oriente de Asturias y la Junta de Personal en representación de los trabajadores del Área Sanitaria VI han mostrado su «indignación» ante lo que describen como «el despilfarro de dinero público destinado tanto a la indemnización de varios trabajadores despedidos de manera improcedente, como al pago de las costas judiciales, que corren a cargo de la Administración al no haber ganado los correspondientes pleitos».

Y es que, según denuncian a través de un comunicado conjunto, la Consejería de Sanidad se ha visto abocada al desembolso de «más de 145.000 euros en tan solo dos años», fruto de «la pésima gestión de los responsables sanitarios de turno» y de su «indolencia y falta de respeto a la legislación laboral».

Ambos colectivos subrayan que «no fueron pocas las ocasiones en las que los representantes de los trabajadores les advirtieron de que, si llevaban a cabo las pretensiones de despido que tenían planteadas, obligarían a los facultativos a recurrir a los tribunales y la justicia les daría la razón». A pesar de ello, lamentan que las advertencias y los intentos de negociación de la parte sindical «fueron ignorados», por lo que se siguió adelante con la decisión de «rescindir contratos laborales», en lo que consideran que fue «un intento marcado de amortizar todas las plazas de laborales 'indefinidos' atrapados en el proceso de la integración» en el Servicio de Salud del Principado de Asturias (Sespa).

Tanto el Comité de Empresa como el Junta de Personal censuran el desembolso económico derivado de esta situación, «cuyo malgasto ha de ser detraído, lógicamente, de otras partidas del ya de por sí escaso presupuesto de nuestra área sanitaria, con las dificultades añadidas de la prórroga presupuestaria en la que se encuentra nuestra comunidad autónoma». Defienden que «ese dinero debería estar destinado a mejorar las prestaciones sanitarias, con la esperanza de que podamos algún día llegar a equipararnos con otras áreas sanitarias del Sespa». Por todo ello se preguntan ambos colectivos «quién se responsabiliza de la ligereza con la que se toman estas decisiones».

Falta de profesionales

Por otro lado, el Comité de Empresa del Grande Covián y la Junta de Personal en representación de los trabajadores del área también han querido alertar sobre un asunto derivado. «La situación de deriva y apatía en la que se ve inmerso el Hospital del Oriente se está traduciendo también en la falta de profesionales», destacan. Y lo evidencian con algunos ejemplos en servicios como el de anestesia, «que determina que la actividad quirúrgica funcione al ralentí», o en el hecho de que «no se sustituya a determinados profesionales y los usuarios queden sin consulta, por ejemplo, de rehabilitación», así como la ya «histórica carencia de pediatras».

Además quieren destacar «la mala gestión de la resolución de los traslados», que bajo su punto de vista se ha hecho «sin tener en cuenta las dificultades de la cobertura de las alas y basándose en criterios tan poco legítimos como el 'peso' de algunos jefes de servicio de los grandes hospitales». También rechazan ambos órganos que no se tenga en cuenta «el handicap de ser una 'área periferia', con la necesidad de atractivos que Recursos Humanos del Sespa no explora, basándose en criterios de equidad de los profesionales, pero alejándose de los de igualdad de servicios públicos de los ciudadanos».

Teniendo en cuenta la situación que describen, ambos colectivos finalizan el comunicado mostrando su apoyo a la plataforma de usuarios que desde hace varias semanas denuncia también la realidad del hospital de Arriondas. «Queremos animar a los ciudadanos del Oriente a participar en este tipo de iniciativas, ya que lamentablemente los usuarios del área VI siguen absolutamente discriminados en la cartera de servicios: pagan los mismos impuestos pero no reciben las mismas prestaciones», concluyen.