Los vecinos de Vega piden soluciones al caos circulatorio de cada fin de semana

La caravana de vehículos que se repite en Vega cada fin de semana. /
La caravana de vehículos que se repite en Vega cada fin de semana.

«La gente aparca donde le da la gana, se mete en las fincas y en los huertos. Hay veces en las que no podemos ni salir de casa», afirman

JUAN GARCÍA

Un verano más regresan los atascos y el caos circulatorio al pueblo y playa de Vega. La pequeña localidad costera del concejo de Ribadesella, atravesada por una estrecha carretera, soporta cada fin de semana la avalancha de miles de bañistas que, con sus respectivos vehículos, buscan un lugar de aparcamiento. Las colas se hacen interminables a lo largo de la carretera local RS-4 y las retenciones suelen prolongarse hasta el túnel de acceso al pueblo. Pero el principal de los problemas, según denuncian los vecinos, es que muchos de los usuarios, cansados de esperar en las caravanas, acaban aparcando en cualquier lugar acentuando aún mas esa anárquica situación.

El de Vega es el único pueblo del concejo de Ribadesella con servicio de playa en la puerta de casa, una circunstancia especial que para los vecinos tiene sus ventajas e inconvenientes. Según Carlos Jiménez Escolano, vecino de Vega, esta particularidad requiere de un tratamiento especial por parte del Ayuntamiento, «porque la gente aparca donde le da la gana, se mete en las fincas, en los 'praos' y en los huertos, limitando incluso la movilidad de los propios vecinos que en muchas ocasiones no pueden ni salir de casa».

Para acabar con este calvario, los vecinos reclaman un servicio de Policía Local durante los fines de semana de julio y agosto. Jiménez Escolano plantea la posibilidad de contar con dos agentes, uno en las inmediaciones del puente que da acceso al aparcamiento de pago situado tras las dunas de la playa y otro en la entrada de Vega. «De este modo cuando el aparcamiento de pago esté lleno y saturado, que se proceda al desvío del resto de vehículos hacia otra playa hacia otro lugar de la comarca», explicó este vecino.

Vega lleva diez años esperando por la prometida variante, la que permitiría crear una nueva vía de entrada a la playa, dejando la actual carretera como ruta de salida y generando un circuito que mejoraría considerablemente el desorden actual. Sin embargo, el Principado de Asturias, promotor de aquel proyecto de parque-playa para Vega, optó por construir innecesarias sendas costeras en lugar de solucionar problemas como el que padece este pequeño rincón de la costa riosellana.

Como este proyecto parece a día de hoy impensable, los vecinos no solo reclaman la atención policial sino también mayor celeridad en la cobranza del aparcamiento.

«Se está cobrando a cada coche en la entrada del aparcamiento y se crea una retención enorme porque también se le pide la matrícula y se dedica a cada uno más de un minuto. Que los dejen aparcar y luego se les cobre. Ese sistema hay que regularlo de otra manera. No se puede emplear más de un minuto en atender a cada coche, porque si llegan dos mil vehículos esto se hace interminable», planteó Escolano.

Aparcamiento del Dover

Por su parte, usuarios de la playa de Santa Marina reclaman la mejora y el acondicionamiento del aparcamiento público ubicado en la conocida como parcela del Dover, entre las calles Pin de Pría y Darío de Regoyos. Según explican, «estuvo cerrado días para segar las cunetas un poco, pero nada más». Algunos reclaman una «capa de hormigón porque cuando llueve es un autentico barrizal y cuando hace bueno parece el camino del Rocío». Esta reclamación surgió a raíz de la petición de Pueblu respecto al aparcamiento de La Mantequería, en la carretera de la estación.