Los chiringuitos de Llanes, en peligro por la nueva ordenanza municipal

El chiringuito de la playa de Toranda, en Niembro, también se ve afectado por esta nueva ordenanza municipal. /
El chiringuito de la playa de Toranda, en Niembro, también se ve afectado por esta nueva ordenanza municipal.

Las tasas previstas por el reglamento preocupan a estos hosteleros que ya pagan a Costas y temen no poder abrir sus negocios el próximo verano

EVA FERNÁNDEZ

La nueva ordenanza que prevé regular ya el próximo verano los chiringuitos, terrazas y aparcamientos de las playas en el concejo de Llanes puede poner en peligro la continuidad de estas instalaciones hosteleras. Así lo advirtieron los propietarios de los establecimientos de temporada afectados por la medida adoptada por el gobierno llanisco. La nueva normativa, que endurecerá las condiciones de implantación, grabará la licencia de apertura anual a estos «negocios» de verano, un canon que hasta ahora era inexistente y con el que los propietarios no están de acuerdo.

Y es que según anunció el pasado mes de noviembre la concejala llanisca delegada de Urbanismo, Marián García de la Llana, los bares de temporada que se instalen sobre terreno público deberán pagar, a partir del próximo año, 1.800 euros en concepto de apertura. Si se instalan en terrenos privados la cuota será de 500 euros hasta 50 metros cuadrados y otros 12 euros más por cada metro añadido.

Los técnicos municipales están realizando ya un estudio de los chiringuitos que funcionan en el concejo para tener una ficha de cada uno e iniciar así el proceso de regulación. La Asociación de Bares de Playa Costa de Llanes, que dirige Ángel Sánchez Peón, contabiliza una docena. Hay tres en San Antolín, dos en Niembro, uno en Celorio, otros dos en Ballota y Andrín, uno en Barro, otro en Puerto Chico además del de Cue y el de Pendueles. Según los propietarios de estos bares de temporada, la edil García de la Llana les comentó en una reunión que mantuvieron cuando se anunció la normativa que les llamarían uno a uno para recabar toda la información que necesitan. El objetivo es que el contenido de la nueva ordenanza fije las superficies que deben tener los futuros chiringuitos de Llanes así como las condiciones estéticas de los mismos o la ubicación de estas instalaciones y sus terrazas. Según De la Llana, serán las bases de una nueva tipificación.

«Abusiva»

Los integrantes de la asociación de chiringuitos de Llanes esperan ahora a que el Ayuntamiento les autorice la petición, que registraron hace una semana, para poder ver el expediente de la nueva normativa, que se encuentra en exposición pública hasta el día 4 de enero, y verificar las cláusulas que incluye para poder así preparar las oportunas alegaciones al texto. «Y a ver qué pasa», comentan. Están muy preocupados por el futuro de sus negocios y las condiciones que les esperan para el próximo verano. Consideran «abusiva» la nueva ordenanza para 2017 y reclaman «una tasa justa, equitativa y razonable» porque «en ningún momento nos estamos negando a pagar», según Ángel Sánchez.

Los hosteleros critican que hay asociados que han realizado inversiones de 30.000 euros y tienen licencia de Costas para los próximos cuatro años y se preguntan si «ahora tienen que volver a pagar». El presidente del colectivo, mismamente, aseguró que paga una tasa de 1.350 euros a la Demarcación más una fianza de 600 euros y, con esta nueva ordenanza, teme que tenga que pagar doblemente, a Costas y al Ayuntamiento de Llanes, por instalarme este verano.

El gobierno municipal pretende incluir en esta nueva normativa también un plan especial para la ordenación de otros servicios de temporada como son los aparcamientos «privados» existentes en las playas durante la campaña estival. La idea del ejecutivo local es que todos esos estacionamientos también tengan la obligación de pagar la correspondiente licencia de apertura, al igual que los chiringuitos y que el Ayuntamiento de Llanes diga dónde se pueden colocar las plazas, cuántas se necesitan realmente, el precio de las tarifas y, si se instalan en propiedades comunales, sacar el proyecto a concurso público. De esta forma, el Consistorio pretende adoptar medidas para cuidar el entorno de las playas del concejo a la vez que pone fin a la posible actividad fraudulenta que puedan realizar algunos de estos negocios.